La jornada comenzó celebrando el 'Día de Australia' y acabó
siendo el 'Día de Nadal'. El español desplegó sobre la Rod Laver
Arena su mejor juego del torneo, y disputará su cuarta final
consecutiva de Grand Slam después de doblegar una vez más a Roger
Federer en uno de los 'Grandes', donde se han visto las caras en
diez ocasiones, con ocho triunfos para Nadal con el de hoy.
Y eso que Federer comenzó en plan
arrollador, con un juego muy agresivo que desarboló a un
Nadal que asistía impotente al festival del golpes del helvético que
se apuntó 12 de los 15 primeros puntos que ambos disputaron, lo que
permitió cobrar una ventaja de 3-0.
Nadal no perdió la calma y fue buscando sus buenas sensaciones en
la pista, elevando paulatinamente su juego, a la espera de que
bajara también el de Federer, que rayó la perfección en el arranque
del partido.
La oportunidad le llegó al español en el séptimo juego donde
aprovechó su primera bola de rotura para recuperar su servicio y a
continuación empatar el partido (4-4).
El revés del suizo volvió a ser su
peor enemigo, aunque ninguno de los dos tuvo más opciones
de rotura. El set se decidió en el desempate y por un mínimo
detalle, el 'minibreak' que consiguió el suizo en el segundo punto
resultaría definitivo.
Federer trató de hundir anímicamente a Nadal en el arranque del
segundo set al ganar el primer servicio del español en blanco, pero
la respuesta de éste fue contundente e inmediata y le devolvió con
la misma moneda.
Pese a ceder la primera manga, era Nadal el jugador que crecía sobre
la pista. Los golpes de Federer ya no eran definitivos y empezó a
encontrar las habituales defensas de Nadal que acababan
convirtiéndose en golpes ganadores que minaban la confianza del
suizo. Cuatro juegos consecutivos de Nadal, tras el 2-2, igualaron
el partido en el marcador, aunque la sensación era que el duelo
estaba decantándose cada vez más a favor del número 2 del mundo.
Federer, incómodo
Federer no estaba cómodo y la
tensión le hizo cometer dos dobles faltas en su primer
servicio del tercer set. Nadal tuvo un 0-40 pero dejó escapar con
vida al suizo que podía haber quedado muy tocado.
El tenista balear se mantenía muy
cómodo al servicio y sólo cedió dos puntos en sus tres
primeros juegos, aunque en el cuarto, Rafa titubeó y Federer apretó
viendo la ocasión que se le presentaba. Nadal pudo defender las tres
primeros puntos de rotura de Federer, pero en el cuarto tuvo que
entregar el juego.

Pero la solidez mental de Nadal
de la que hizo gala todo el partido volvió a emerger y Federer no
pudo consolidar la rotura. El set caminaba inexorablemente hacia
otro desempate, aunque el de Manacor dispuso de un punto de set
sobre el saque del suizo que no pudo convertir.
En esta ocasión fue Nadal el que jugó un gran desempate colocándose
6-1, pero le tembló el pulso a la hora de cerrarlo y apuró hasta el
último punto de set para poder cerrar la manga.
El cuarto set no bajó en intensidad y subió en emoción. A Nadal le
funcionó de maravilla el revés cruzado y seguía en la pista con una
gran intensidad y velocidad de piernas. Federer aguantó como pudo
hasta que en el noveno juego el español del dio la puntilla para
convertirse en el primer finalista del torneo, a la espera del duelo
de mañana entre el serbio Novak Djokovic y el británico Andy Murray.