Muchos se preguntarían que pasaría si esos lentes de contacto
fueran capaces de recordarle a la persona todo eso, medir su
nivel de azúcar en la sangre, el
colesterol o los electrolitos y actualizar la información con un
mensaje de texto el estado de salud de las persona.
Aunque sea difícil de creer, la
superficie de los ojos contiene los mismos marcadores biológicos que
se encuentran en la sangre y en teoría, estos también tendrían la
capacidad de transmitir información sobre los niveles de colesterol,
sodio, glucosa, potasio, directamente a los diseñados precisamente
para monitorear y transmitir toda esa información a través de la
frecuencia de radio hacia un Smartphone o directamente al ordenador.
Aunque esto en realidad parezca un poco difícil de conseguir, un
equipo de investigadores de la Universidad de Washington, encabezado
por el Doctor Babak Parviz, se encuentran trabajando en una nueva
tecnología de lentes biónicos que en un futuro se piensa, podrían
ser capaz, no únicamente de llevar un control no invasivo y continuo
del cuerpo humano, sino que además podrían realizar proyecciones de
imágenes flotando al frente de los ojos de la persona quien los esté
utilizando.
Es increíble entonces, el pensar todas las posibles aplicaciones
académicas y medicas de una tecnología de este tipo que permitiría
prácticamente tener una pantalla de ordenador personal mediante la
cual se pueda visualizar este contenido directamente en los ojos.
Aunque también se podría pensar que la mirada y el aspecto que se le
daría a las personas que utilizaran estos lentes inteligentes,
podría parecer más bien ridícula, sin embargo se puede considerar
que los beneficios que tratarían bien podrían valer la pena.
Por otro lado, también está la parte comercial que no podría
quedar ajena, sobre todo cuando se conoce que tan solo en los
Estados Unidos existen 40 millones de personas que utilizan lentes
de contacto, por lo que las ganancias que se supondrían serían muy
altas. Es así que esta nueva generación de lentes de contacto
inteligentes llegarían para posicionarse como una herramienta que
sería capaz de mirar en su interior, diagnosticar, vigilar e incluso
tratar una enfermedad, además de acceder a toda esa información de
manera muy sencilla.