Todavía queda una última fase para confirmar los resultados
obtenidos hasta ahora (con mejoras
de hasta el 49% de las
lesiones cerebrales), si bien Firategrast se presenta como
un buen aliado para combatir la primera causa de
discapacidad en personas
adultas.
La investigación médica
da un nuevo paso en el desarrollo de nuevos fármacos para combatir
algunos de los trastornos más serios de
salud. Cada día conocemos
nuevos medicamentos y nuevos
avances para mejorar los tratamientos y la
calidad asistencial del
paciente. Este es el objetivo del nuevo fármaco para los pacientes
diagnosticados de esclerosis múltiple. Bajo la denominación de
Firategrast (su nombre comercial será GlaxoSmithKline), los ensayos
clínicos (en fase II) constatan su eficacia en el tratamiento de la
esclerosis. Un ensayo realizado con la participación de más de 300
pacientes y la colaboración
de trece países, entre ellos España, a través del Centro de
Esclerosis Múltiple de Cataluña y el Instituto Vall d’Hebrón de
Recerca.
En los pacientes del estudio que fueron tratados con este nuevo
fármaco la acumulación de lesiones cerebrales disminuyó hasta en un
49%. Además, los temidos efectos
secundarios de todo nuevo medicamento se redujeron
simplemente a alguna infección
urinaria. Su eficacia, tal y como han señalado los
responsables del ensayo, radica en que ataca directamente la
proteína responsable de
esta enfermedad (denominada integrina alfa 4 beta),lo que convierte
a este nuevo fármaco en uno de los más eficaces para mejorar los
tratamientos y terapias de
la esclerosis múltiple.
Al igual que sucede con otros trastornos de salud, las
mujeres somos más
vulnerables a padecer esclerosis múltiple, una enfermedad del
sistema nervioso que
afecta directamente al cerebro
y a la médula espinal.
La mielina de las fibras nerviosas, al dañarse, merma la capacidad
de los nervios para enviar
las órdenes del cerebro. Los primeros
síntomas suelen aparecer
en la franja de edad entre los 20 y los 40 años.
Un avance fruto de la colaboración entre
médicos de trece países.
Además de España, como hemos señalado anteriormente, este ensayo ha
contado con la participación de investigadores de Reino Unido,
Austria, Alemania, Francia, Italia, Polonia, Rusia, Noruega, Nueva
Zelanda, Holanda, Canadá y Australia.