La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha anunciado hoy la
cancelación definitiva de los concursos para la adjudicación de la
gestión de los aeropuertos de Barajas y El Prat. La ministra ha
explicado que ese proceso "era incompatible con el nuevo modelo de
gestión aeroportuaria" en el que su ministerio ha empezado a
trabajar este fin de semana.
La responsable del departamento, que no ha ofrecido detalles
sobre este nuevo modelo, ha insistido en que el ente público "es más
el todo que la suma de las partes" y que los planes del Ministerio
pasan primero por "poner en valor a AENA" y más adelante, dar
entrada a capital privado.
Pastor no ha especificado si dicha entrada se materializará en
forma de una oferta pública de venta (su salida a Bolsa), pero ha
reconocido que el momento no aconseja seguir adelante con los planes
iniciales: "Si se ha tomado esta decisión es porque creemos que no
es el momento adecuado para que los activos de AENA, infravalorados,
se pongan en el mercado".
Pastor explicó que los concursos para la privatización de Barajas
y El Prat hubieran favorecido la competencia entre ambos, cuando lo
que pretende su Ministerio de acuerdo con el nuevo modelo que se
está elaborando es que los aeropuertos españoles compitan con los
grandes hubs mundiales. Los plazos para la presentación de
ofertas al concurso
de los dos mayores aeropuertos españoles concluía el 31 de enero.
La decisión de vender por partes la gestión de la red
aeroportuaria empezando por los dos grandes fue del anterior
Gobierno. Sin embargo, el entonces ministro de Fomento, José Blanco,
se vio obligado a suspender el proceso ante la mala situación del
mercado. Según explicó entonces este departamento, las empresas
participantes en el concurso -siete grupos- solicitaron esta medida
ante las dificultades para encontrar financiación.
El anterior Gobierno tenía planeado ingresar un mínimo de 5.300
millones de euros por la adjudicación a gestores privados de estos
dos aeropuertos, las dos joyas de la corona del sistema en España,
por un periodo de 20 años. La explotación de Barajas tenía un precio
de salida de 3.700 millones de euros y la de El Prat de 1.600
millones. Los adjudicatarios deberían pagar un canon anual
equivalente al 20% de la facturación del aeropuerto, con un mínimo
garantizado que en 2012 debería haber sido de 150 millones para
Madrid y de 80 para Barcelona.