Las ventas del grupo
alcanzaron los 101,27 millones, un
9,18% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior,
por la caída de ventas en España,
en un entorno de "intenso deterioro"
de la situación económica marcada por el
retroceso del consumo privado
y la confianza del consumidor.
Asimismo, el beneficio bruto de explotación (Ebitda) pasó de 6,07
millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio fiscal
2010-2011 a los 'números rojos' de
908.000 euros en el actual.
La firma textil destacó además que mantuvo un
ritmo sostenido de aperturas a la vez que continuó con el
procesos de cierre de puntos de
venta que siguen sin alcanzar el punto de equilibrio.
En concreto, la compañía gallega, que contaba con un total de
713 establecimientos al cierre de noviembre,
abrió un total de 94 tiendas, al tiempo que
cerró 46 puntos de venta, de los cuales 34 fueron en
España, al no alcanzar los niveles mínimos de rentabilidad esperada.
Del total de aperturas, 69 corresponden a mercados exteriores y
23 al mercado nacional. Se trata por tanto, según la firma, de un
proceso de expansión muy gradual, internacionalizado y que
requiere muy reducidas inversiones.