De la superficie afectada, unas
750 hectáreas corresponden al
Parque Nacional de Garajonay, el 25% de su extensión, y allí se
ha quemado masa forestal que hacía un siglo que no ardía, según ha
señalado el jefe de Protección Civil del Gobierno de Canarias,
Humberto Gutiérrez.
De madrugada, más de 900 personas fueron evacuadas en dos barcos
desde Valle Gran Rey a
San Sebastián de La Gomera,
la capital de la isla, al quedar aislados por tierra después de que
las llamas bajaran con rapidez por el barranco y quemaran a su paso
30 viviendas.
Este lunes por la mañana, el frente norte del incendio sobrepasó
la dorsal de la isla y comenzó un lento descenso por el barranco que
lleva al pueblo de Vallehermoso,
cuyos 2.500 vecinos fueron desalojados en autobuses (guaguas) hacia
San Sebastián como medida preventiva, aunque el frente aún queda
lejos de la localidad.
Además de Vallehermoso, continúan evacuadas las zonas de
Chipude,
Manantiales y alrededores
(850 personas); El Cercado
(200 personas); Arure y Las Hayas
(450); Banda de Las Rosas
(250); zona alta de Valle Gran Rey
(900) y Taguluche (35).
Malas condiciones para la extinción
"Las condiciones meteorológicas
son favorables para una propagación rápida de las llamas y
son muy malas para su extinción", advirtió el jefe de servicio de
Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias, Humberto
Gutiérrez, quien descartó un control del incendio a corto plazo.
Los técnicos calculan que si se mantuvieran las condiciones
meteorológicas, con temperaturas de entre 30 y 38 grados y humedad
en torno al 12%, las llamas alcanzarían Vallehermoso en dos días.
Pero se espera que a partir de la noche de este lunes empiece a
remitir la ola de calor y a soplar
el alisio, lo que ayudaría al control de las llamas.
En el frente de Vallehermoso se concentran todos los medios
aéreos disponibles, un total de
siete helicópteros y cuatro hidroaviones, y se espera que
un quinto que vuela desde la península se incorpore mañana.
El problema en esa zona de los altos de Vallehermoso es que
los medios terrestres no pueden
acceder debido a la difícil orografía y a la potencia del
fuego, de manera que aunque desde el aire se consigue bajar la llama
no hay brigadas sobre el terreno para rematar la actuación.
"Perder vidas humanas es algo irrecuperable"
El presidente del Gobierno de
Canarias, Paulino Rivero, consideró que los medios que se
han dispuesto para luchar contra el fuego son los necesarios, e
insistió en que lo primero es la seguridad de las personas.
Y pidió a los gomeros que sigan demostrando el comportamiento
ejemplar que han tenido y faciliten la labor de las autoridades a la
hora de los desalojos, cuya finalidad es que no se pongan en riesgo
vidas humanas. "Es un incendio muy grave, está adquiriendo unas
proporciones extraordinarias", afirmó.
"El daño que se produzca en la
naturaleza es recuperable, la pérdida de una vida humana no
lo es", dijo Rivero. El preside
nte
insistió en agradecer a los gomeros su comportamiento, y puntualizó
que prefieren que se critique a las autoridades por un exceso de
celo ante los desalojos a que haya una desgracia, porque
"no valen los excesos de
confianza".
No obstante, el presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro
Curbelo, ha insistido en la necesidad de que se aporten más
hidroaviones y más helicópteros tipo Kamov, porque sólo con los
medios aéreos se conseguirá frenar el fuego.
El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente,
Miguel Arias Cañete, ha
respondió a las quejas sobre el tiempo que ha tardado el Estado en
movilizar hidroaviones que, en ocasiones, se han pedido a última
hora de la noche. El 25% de los hidroaviones de gran capacidad con
que cuenta el Estado se encuentran en estos momentos en Canarias,
según el ministro.