Joel Johnson escribió en marzo de 2011 el artículo “1 millón de
trabajadores, 90 millones de iPhones y 17 suicidios ¿De quién
es la culpa?” en la que describía la
paupérrima situación de los trabajadores y
cómo había llevado a muchos de ellos al suicidio. El
escándalo, que llegó a los medios, llevó a Apple a encargar
una auditoría para corroborar la situación
denunciada.
Ahora, Rob Schmitz, jefe de la delegación en Shanghai del
American Public Media’s Marketplace,
visitó también las instalaciones en esta
ciudad situadas en Longhua, en la ciudad de Shenzhen y ha hablado
con varios trabajadores. El resultado es
un reportaje y un video que incluye
imágenes de la cadena de montaje así como las largas colas de
aspirantes a conseguir un trabajo en la planta. No esconde el
lado oscuro de Foxconn pero tampoco parece
que la situación sea tan dramática como se
pensaba. Mirá el video!
Según el periodista Schmitz “El primer error sobre Foxconn es que
siempre lo hemos considerado una fábrica, y técnicamente lo
es, pero después de cruzar la entrada y
dar una vuelta por allí, te das cuenta que
también es una ciudad, 240.000 personas trabajan aquí y cerca de
50.000 viven en el campus compartiendo dormitorio”.
Schmitz, a medida que fue recorriendo las instalaciones, fue
entrevistando a algunos trabajadores y su guía Louis Woo,
asistente personal de el Consejero
Delegado de Foxconn, Terry Gou, fue el
encargado de mostrarle la fábrica. Hablaron sobre temas conflictivos
como las redes protectoras que están presentes en las
instalaciones desde la primavera de 2010
tras una avalancha de suicidios que puso en
primer plano mundial las condiciones de trabajo en Foxconn.
Así fue como se enteró que las redes no
pudieron evitar la muerte de un trabajador
y salvó la vida de otro, de los dos que saltaron tras su
instalación.
Los empleados en general dijeron que las condiciones de trabajo
en Foxconn no eran tan dramáticas como se
han descrito en algunos medios americanos,
aunque también expresaron sus quejas sobre algunos
aspectos.
Según relata Smitz “Una de las quejas en las que coíncidian casi tod
os
era del trato poco justo que recibían de sus supervisores.
Algunos se quejaron de haber sido forzados
a trabajar estando enfermos y otros de que
no les pagaban las horas extras, o de favoritismos de los
supervisores de algunos respecto a otros.”
La auditoría que encargó Apple a la Fair Labor Association reveló
problemas de seguridad, trabajo fuera de horarios y salarios
mal calculados en un informe que el New
York Times alabó por su rigurosidad.
El presidente de Apple, Tim Cook, declaró recientemente su
preocupación por los trabajadores de Apple y de sus
proveedores. Apple se toma muy en serio
las condiciones laborales. Nuestro
compromiso es simple: Cada trabajador tiene derecho a un entorno
seguro y justo, sin discriminación, con salarios competitivos
y con libertad de expresar sus
preocupaciones. Los proveedores de Apple
tienen que aceptarlo así también para hacer negocio con
nosotros. Si nos enteramos de que un
proveedor intencionadamente contrata a menores
de edad, lo consideramos una ofensa grave.