El púgil estadounidense Floyd Mayweather Jr., el eterno rival
futuro de Manny Pacquiao por el cetro mundial, se mantiene invicto
como profesional al ganar por nocáut en el cuarto asalto al méxico-americano
Víctor Ortiz para proclamarse nuevo campeón del peso welter (CMB).
Pero el triunfo de Mayweather Jr. se produjo tras una serie de
acciones por parte de ambos púgiles que han comenzado a sembrar todo
tipo de dudas e interrogantes sobre el desenlace de la pelea
disputada en el Grand Garden del hotel MGM de Las Vegas.
En el cuarto asalto, y tras un dominio de Mayweather a lo largo
de los tres primeros, Ortiz se lanzó a por su rival, arrinconándolo
contra las cuerdas y poniendo en peligro su estabilidad sobre el
ring (imagen superior).
Durante ese lance, Ortiz propinó un cabezazo sobre Mayweather.
Una acción que provocó un "break" ordenado por el árbitro de la
pelea Joe Cortez.
Tras él, y cuando Ortiz intentaba chocar los guantes con
Mayweather, este último sorprendió a Ortiz con un golpe de izquierda
y otro de derecha que dejaron al hasta entonces campeón del mundo
tendido en la lona y sin posibilidades de levantarse a tiempo para
evitar el nocáut.
Cada uno de los tres protagonistas del desenlace final de la
pelea --Mayweather Jr., Ortiz y Cortez-- dieron su versión de lo
sucedido en el cuadrilátero, mientras los 14.687 espectadores que la
presenciaron abuchearon al campeón invicto por lo que consideraron
golpes a "traición" y "poco deportivos".
"He podido ser sucio, pero el comenzó primero",
declaró Mayweather Jr., que ganó el séptimo título mundial en cinco
pesos diferentes. "Además, el ganador he sido yo y cuando estás en
el cuadrilátero existe el principio sagrado de que tienes que
cuidarte siempre de ti mismo", señaló.
Los tres jueces encargados de puntuar la pelea tenían a
Mayweather Jr. por delante en sus cartulinas en los cuatro asaltos
que duró antes que llegase el nocáut.
Sombras e interrogantes de una pelea que dejó nada menos que una
bolsa garantizada de 25 millones de dólares y muy poco boxeo
ofrecido a los espectadores.
Mayweather Jr., de 34 años, que había estado 16 meses sin subir a
un cuadrilátero, se encontró con el rival idóneo que le permitió
seguir invicto, y prepararse para la gran pelea que tendrá que
disputar el próximo mes de mayo ante el campeón filipino Manny
Pacquiao.
Antes, Pacquio deberá vencer el próximo noviembre al veterano
campeón mexicano Juan Manuel Márquez, en lo que será el tercer duelo
entre ambos púgiles, una misión que no será nada fácil.