Los presos de ETA se han colado en el debate político tras el
"cese definitivo de la actividad armada" de la banda. La prioridad
de la izquierda aberztale es resolver las "consecuencias
del conflicto": presos, refugiados y desarme. Y ha pedido a los
Gobiernos español y francés que flexibilicen sus políticas
penitenciarias, como la liberación de los reos enfermos, el
acercamiento a cárceles vascas y la abolición de la
doctrina Parot.
El líder del PNV, Iñigo Urkullu,
pidió este miércoles al presidente Zapatero que acerque al País
Vasco "a los presos en situación de enfermedad» (hay 4) y que este
Gobierno como el que gane el 20-N trabajen por el fin de "la
dispersión de los presos etarras". El Ejecutivo respondió a la
petición: no habrá cambios antes de las elecciones. "Las decisiones
quedan en manos del próximo Gobierno y de los tribunales", señaló
Presidencia.
¿Qué se puede hacer con los presos?, o mejor dicho, como dice uno
de los expertos consultados, ¿qué pueden hacer los presos por ellos
mismos? La reformulación de la pregunta no es baladí. Actualmente
hay 559 reclusos etarras en España, de los que 19 ya disfrutan de
medidas de libertad controlada: 10 en sus domicilios porque están
gravemente enfermos y 9 porque salen a estudiar o trabajar a la
calle. Estos pertenecen al grupo de
disidentes de Nanclares de Oca (Álava), que han renunciado
a la violencia y han pedido perdón a sus víctimas. En Nanclares hay
en total 24 etarras disidentes.
Segundo grado
De los 559 presos que hay en España,
181 están en segundo grado. Estos reclusos podrían obtener
ya permisos para disfrutar de unos días de libertad si Prisiones y
los jueces avalan ciertos
condicionantes. La mayoría han cumplido un cuarto de la
condena, tienen buena conducta y pueden tener ya ahora un pronóstico
de reinserción favorable.
Y es que ETA era la primera que obligaba a sus presos a renunciar
a los derechos y beneficios
penitenciarios. Ahora, sin esa presión, nada impide que
estos 181 presos soliciten sus primeros permisos. El propio ministro
del Interior, Antonio Camacho, ha señalado que en muchos casos los
reclusos no han podido acceder a los derechos penitenciarios por
imposición de ETA.
Primer grado y extranjeros
Hay otros 337 presos que están en primer grado o en régimen
cerrado, o con ambos. Fieles a la
ortodoxia etarra no han podido progresar de grado ni
acceder a permisos. Ahora, si cambian de actitud, "y adoptan
iniciativas de arrepentimiento y perdón a las víctimas", muchos
podrían cambiar de grado y acceder también a permisos.
Más difícil lo tienen los 121 presos preventivos, es decir, que
aún no han sido juzgados; y los 144
reclusos en el extranjero, que dependen de la legislación
de otros países. Acercamientos. No es una medida legal, sino
política, así que el Gobierno que gane el 20-N podría tomarla sin
saltarse ninguna ley. Hay infraestructuras para poner fin a la
dispersión.
Acaba de inaugurarse la nueva cárcel de Nanclares de Oca, con 720
celdas. Y a principios de 2012 se abrirán las de Pamplona (504
celdas) y la nueva Martutene (Guipúzcoa), con 500 celdas. Es decir,
es posible agrupar a todos los presos en el País Vasco y Navarra,
cerca de sus familias. En diciembre de 2006, antes de que se
rompiera la anterior tregua, el Gobierno estaba dispuesto a acercar
a la presas de ETA. Hoy hay 81 en
España.
Amnistía e indultos
No entra en los planes ni amnistía general ni indultos por su
prohibición expresa en la
Constitución. Los indultos parciales necesitan el visto
bueno del Consejo de Ministros y la firma del Rey.
Son individualizados y
afectan solo a una parte de la condena (120 días por año).
Baja el dinero para escoltas
El Gobierno vasco presentó ayer los Presupuestos de 2012. En el
capítulo de Interior, este departamento tendrá un 6,7% menos de
dinero que este año. Baja sobre todo la partida destinada al
servicio de escoltas privados, concretamente un 56% menos, de 88,3
millones pasa a 36. Por otro lado, la Policía francesa detuvo ayer
en Bayona a Ibai Peña Balazantegi, de 24 años, huido de una
operación contra la kale borroka en Pamplona en 2007, pero
fue puesto en libertad de nuevo al
haber caducado la euro-orden
que se le había aplicado.