Harry lleva días en San Diego
(California), alojándose en el Hotel Andaz, donde está terminando su
formación como piloto de helicópteros Apache. Mientras su
abuela se enfrenta a una reforma a la ley de sucesión a la corona,
que quiere 'enterrar' los prejuicios machistas, él se pasea por los
mejores locales nocturnos de su nuevo destino.
El pasado fin de semana acudió a
un conocido bar, el Belly Up Tavern, situado en la playa de
Solana. En principio acudió junto a sus compañeros de la Real Fuerza
Aérea para escuchar música en directo. Lo que pasa es que sus
copitas de más le jugaron una mala pasada.
Que si me rozas, que si te toco, que si que guapa eres... Al
final, el simpático pelirrojo se
fue a un reservado a dar rienda suelta a su pasión.
Tranquilos, no se desmadró demasiado.
Un portavoz del local le describía así:
"Es un gran fan de la música.
Bailaba y hablaba con todo el mundo, es muy dulce y amable".
Claro, de la música, de las mujeres y del vino... al más puro estilo
Manolo Escobar, pero en versión 'british'.
El vocalista del grupo Vokab, Matt Burke, que tocaba esa noche en
el bar, ha comentado también que el Príncipe estuvo cercano y que
bailó con todos los que le rodeaban. ¡Qué majo es este chico!
Solo pasará dos semanas por tierras californianas y ya está
dejando huella. ¡Imaginaros lo que podría ocurrir si se quedara un
año! Mientras tanto, la prensa británica especula que planea volver
con su 'ex', Chelsy Davy.