El torero Juan José Padilla ha abandonado esta tarde el hospital
Miguel Servet, de Zaragoza, donde permanecía ingresado desde el
pasado 7 de octubre, cuando sufrió una grave cornada en la cara en
la segunda corrida de la feria del Pilar. Tras recibir hoy el alta,
el diestro ha informado en rueda de prensa de que le será
"imposible" proseguir la temporada en América, como tenía previsto,
pero que volverá a vestirse de luces la próxima temporada porque
"así está escrito en esta profesión". "Volveré a vestirme de torero
porque es mi vida, mi profesión".
"No le tengo rencor a mi profesión ni al toro. El toro me ha dado
mucha grandeza", ha dicho el torero jerezano, de 38 años, que ha
estado acompañado en su comparecencia por los médicos que le han
atendido, que han destacado su espectacular recuperación. Padilla ha
querido agradecer también la labor del cirujano de la plaza de
toros, que le ayudó cuando le "quedaba poca vida".
Su apoderado, Diego Robles, ha explicado que el diestro se
trasladará a Oviedo para tratarse en la clínica oftalmológica de
Fernández-Vega. Padilla sufrió una pavorosa cornada que le atravesó
el rostro y afectó gravemente al ojo izquierdo, mandíbula, pómulo y
nariz. La gran preocupación del torero y de los médicos es que no
pueda recuperar la funcionalidad del ojo. Precisamente por ese
motivo Padilla ha decidido someterse a una revisión en la clínica
ovetense, adonde viajará mañana jueves según Robles.
Padilla resultó gravemente herido cuando en el tercio de
banderillas el astado, de nombre Marqués, de la ganadería de
Ana Romero, le esperó al prender el último par. Una vez en el suelo,
el toro le corneó. El pitón entró por la parte inferior de la
mandíbula, debajo de la oreja, y salió por la órbita ocular
izquierda.
'El ciclón de Jerez'
Apodado en sus inicios como El ciclón de Jerez, Juan José
Padilla es un experimentado matador, especialista en ganaderías de
las denominadas duras. Nació en Jerez de la Frontera (Cádiz), 23 de
mayo de 1973. Su debut con picadores tuvo lugar el 17 de septiembre
de 1980, en su ciudad natal. Tomó la alternativa el 18 de junio de
1994 en Algeciras (Cádiz) de manos de Pedro Castillo y con el Niño
de la Taurina como testigo frente a reses de Fermín Bohórquez.
Tras una larga lucha en pueblos y plazas de segunda categoría, de
la mano de Antonio Matilla, también apoderado de José María
Manzanares, Padilla se había convertido en un imprescindible en las
ferias, donde suele estoquear corridas de encastes minoritarios o
difíciles con arrojo y especial lucimiento en el segundo tercio. El
del 7 de octubre no fue su primer percance grave. Su trayectoria
está jalonada de cornadas y lesiones: en 2001 sufrió en Pamplona una
cornada en el cuello de pronóstico muy grave. Ese mismo año, en
abril, tuvo un percance parecido en San Sebastián.