PRIMERO Y PRINCIPAL: PRECAUCION
Es esta una actividad de riesgo.
En ocasiones la tormenta puede alcanzarnos y podemos vernos
sometidos a fuertes vientos,
inundaciones, granizo…y descargas eléctricas cercanas. Esto
no es un juego y queremos hacer muchas fotos y durante muchos años…
Hay que seguir los consejos para protegernos ante las tormentas, y,
ante la duda, una retirada a tiempo es una victoria.
Repasaremos estos consejos en un
post aparte.
Dicho queda. Ahora vamos con los puntos principales.
1.- Cámara de fotos.-
En principio cualquier réflex o
compacta que tenga posibilidad de largas exposiciones nos
vale. Las cámaras de los teléfonos móviles no son muy aconsejables
en este sentido. El caso es que no hace falta una cámara muy
sofisticada, ni muy cara, para hacer este tipo de fotos. Sí que
puede ser muy útil un plástico o funda para evitar que se moje el
objetivo. Un paraguas esta bien, siempre que no sea metálico, claro.
Pero en ocasiones la lluvia horizontal y el viento que acompaña a la
tormenta puede hacer que sea más un engorro que un aliado.
2.- Trípode.-
Imprescindible. O uno
tradicional, para montarlo en el sitio elegido, o uno portátil tipo
pinza, de ventana, que se acopla a la ventanilla y nos permite
quedarnos dentro del coche, si las cosas se ponen feas…Este tipo de
adaptador no ocupa mucho, es barato y muy útil.
3 .- Localización.-
Esta es la madre del cordero. Siempre hay que elegir sitios con
buena visibilidad y escapatoria
para los coches, si estamos de kaza. En casa,
podemos subir a la azotea o pedirle al vecino del 8º que nos deje su
terraza para una sesión de fotos. En cuanto le digas lo que vas a
hacer, flipará y no pondrá inconveniente…
Saber situarse, prever dónde se
va a producir la tormenta, cual va a ser su trayectoria y
anticiparse, perseguirla y tomar contacto con ella es el
trabajo previo de los kazatormentas. Es muy complicada esta
planificación, y muchas veces ni siquiera da fruto el trabajo
realizado, y la tormenta, o no se produce, o lo hace más lejos de lo
esperado. O justo encima, lo cual tampoco es muy recomendable. Lo
ideal es tener una vista algo
alejada de ella, para tomar referencias, contemplarla en su
totalidad y evitar la lluvia y los efectos más severos. Por
ahora asumamos que ya tenemos la tormenta delante, que ella es la
que nos ha buscado…
4.- Datos técnicos.-
Seleccionar un objetivo y encuadre amplio, sin abusar de un gran
angular para no distorsionar, un 50 mm está bien. No sabemos dónde
caerá el rayo, así pues, intentad cubrir la mayor parte de paisaje
posible. Cuidad torres y cableados, mejor que no aparezcan. Trípode
bien plantado y
regla de los tercios, que suele dar buen resultado.
Es muy aconsejable que el
disparador se accione por control remoto, para no tocar la
cámara en el momento del disparo. O con un cable disparador, por
ejemplo.
El tiempo de exposición se debe
elegir necesariamente largo, salvo si las fotos las hacemos
de día, en cuyo caso no podemos pasar de un par de segundos a lo
sumo, ya que se nos quemaría la foto. Pero
los mejores rayos se fotografían de
noche o con poca luz, quedan mucho mejor, tienen más
dramatismo, con lo que podemos abrir a discreción, 15, 20 o incluso
más segundos, siempre cuidando las fuentes -dentro de cuadro- de luz
intensas, como ventanas, farolas, coches, etc. que saldrían muy
quemadas. La función Bulb (tiempo
ilimitado de exposición) también vale. De hecho puede ser
un buen recurso para cerrar el obturador nada más se produzca la
descarga, y no mezclar en la misma foto varias de ellas. A mí,
personalmente, no me gusta mezclar
rayos. Cada uno tiene su personalidad, y plasmar dos o más
de ellos es, de alguna forma, desvirtuar la realidad de que
sólo uno se produjo en cada momento.
Pero vamos, allá cada cual.
La elección del diafragma es facil.
Cerrado para que la exposición
pueda ser lo más larga posible. f11, f16, f22 incluso.
ISO 100 es más que suficiente,
a pesar de la oscuridad no me gusta forzar, no queremos ruido en
nuestras fotos.
5.- Suerte.-
Efectivamente, es un ingrediente
importante. La intuición de saber cuando y donde va a caer
un rayo se adquiere después de
estudiar docenas de tormentas, de ver los núcleos más
activos eléctricamente, de estudiar su trayectoria y su madurez,
pero, aún así, es cuestión de
suerte pura y dura el kazar un rayo bien encuadrado,
que caiga a suelo, con una buena trayectoria y buenas ramificaciones
y todo con buena luz, un magnífico entorno y sin casas o cables que
la arruinen.
Con todo esto y algún detalle más, que seguro que se me pasa y
tiene que ver con el poder de la
improvisación en el momento y, sobre todo, probar, probar y probar,
se puede conseguir capturar momentos irrepetibles como estos.
Pertenecen a Jose Quirantes y
Alberto Lunas, junto con
Jose A. Gallego, y en mi opinión, los tres maestros de esta
técnica en España.