Será el mayor de sus nietos,
Jean-Victor Meyers, sobre quien recaiga la tutela personal
de la anciana mientras que su hija Françoise Bettencourt-Meyers, que
fue quien inició el proceso judicial, gestionará sus bienes y su
fortuna, anunció la letrada Charlotte Robbe-Phan tras la audiencia
en un tribunal de Courbevoie, a las afueras de París.
Poco antes de que se celebrase la audiencia, la edición digital
de Le Monde reveló que los exámenes médicos en los que se
iba a apoyar la sentencia señalaban que Bettencourt
sufre una "demencia mixta" y mal de Alzheimer en un "estado
moderadamente severo", entre otras afecciones.
Según el diario, los exámenes realizados por un neurólogo
muestran que Bettencourt es "incapaz de responder a diferentes
cuestiones y pruebas", mientras que el informe psicológico determina
que la anciana sufre "anosognosia",
es decir, la incapacidad de la paciente de reconocer la enfermedad o
las pérdidas funcionales por las que se ve limitada.
La hija de la multimillonaria anciana, Françoise Meyers-Bettencourt,
libra una batalla judicial para intentar que
su madre sea sometida a tutela
judicial de forma que quede inhabilitada para gestionar su
fortuna.
En una entrevista publicada ayer en Le Journal du Dimanche,
la anciana aseguró que si su hija ganaba el proceso que les
enfrenta, abandonaría Francia
y se instalaría en el extranjero.