La actriz mexicana Salma Hayek no es muy alta que digamos y, como
yo y otras mujeres bajitas, usa taconazos para aparentar más altura,
pero ese truquito de belleza y sensualidad a veces le sale caro
porque... ¡cada dos por tres se cae
al suelo!
Para
presumir hay que sufrir; viendo la foto, eso es algo que nos queda
más que claro. Llevar taconazos es un suplicio y llevarlos con
estilo es un lujo que requiere de muchas horas de práctica en casa.
Por lo visto, Salma no tiene tiempo. Ella se los calza y, hala, ¡a
la aventura! Así le va...
Esta divertida instantánea ha
sido tomada en el Hotel George V de París este mismo fin de semana.
Al salir, y rodeada de prensa, la actriz no controló el equilibrio y
tropezó con sus zapatos de seis centímetros de plataforma en las
escaleras de mármol.
Lo peor de la escena es que iba con
su hija Valentina que acabó en el suelo con ella por no soltarle la
mano al caer. Por suerte, la pequeña está bien y Salma
enseguida recuperó la compostura (que no la dignidad del momentazo)
agarrándose al marco de la puerta sin dejar de coger a su hijita en
todo momento.
Para hacer más aparatoso el momento "tierra trágame", al ver el
resbalón de la estrella, tres o
cuatro empleados del hotel corrieron a socorrerla como si de un
accidente grave se tratase a lo que ella, hábil y muerta de
vergüenza, dijo que no era necesario, que estaba perfectamente.
No es la primera vez que Salma se cae debido a los tacones. Ya
que estaba en París para llevar a su pequeña
a ver 'El gato con botas', a ver si aprende del felino y apuesta por
unas cómodas camperas, ¡menos glamour, pero más integridad física!