El Ministerio de Trabajo ha comunicado este miércoles a los
sindicatos CC OO y UGT, mediante un escrito, que el Consejo de
Ministros del próximo viernes se propone congelar el Salario Mínimo
Interprofesional (SMI) en 641,40 euros (en 14 pagas). Será la
primera vez que sucede desde que se creó en el año 1980. Aunque son
pocos los trabajadores que perciben directamente el salario mínimo,
unos 134.000 según datos de Trabajo, es importante porque se utiliza
como referencia para fijar conceptos retributivos en los convenios.
Hasta el año 2004, cuando se creó otro indicador, el llamado IPREM
(Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), el SMI se
empleaba como baremo para acceder a ciertas ayudas y ventajas
sociales.
La congelación del SMI puede ser parte del mensaje de austeridad
anunciado por el nuevo Gobierno, pero fue mal recibido por los
sindicatos y por la oposición. Los 641,40 euros dejan a España muy
atrás entre sus socios europeos en cuanto a protección de la
remuneración mínima de los empleados. Entre los países que reconocen
un salario mínimo en su ordenamiento legal, España solo supera a
Portugal y a Polonia.
Tras el anuncio del nuevo Gobierno, queda aún más lejos el
objetivo que se marcó el expresidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, de situar el SMI en 800 euros al término de su
segunda legislatura. Aunque los gobiernos del PSOE sí hicieron un
esfuerzo entre los años 2004 al 2009 para acercar el SMI a cifras
europeas -en esos años creció más de un 35%-, la crisis económica ha
frenado en seco la mejora.
En los dos últimos años, aunque el indicador también mejoró
(subió un 1,49% en 2010 y un 1,27% en 2011), lo hizo por debajo de
la inflación (3% en 2010 y 2,9% acumulado hasta noviembre de este
año). De ahí el enfado de los sindicatos que, en plena negociación
de la reforma laboral, habían solicitado al nuevo Gobierno un gesto
para recuperar el poder adquisitivo perdido por el SMI en los
últimos ejercicios. Lo solicitaron en una carta enviada el 15 de
diciembre en el que estimaban en un 3% el poder de compra perdido en
los dos últimos años por el salario mínimo. En la misiva, las
centrales recordaban que, según la Carta Social Europea, el SMI debe
alcanzar el 60% del salario medio neto de cada país, lo que en
España equivaldría a situar el SMI en 1.026,4 euros al mes.
A la vista de que el nuevo Gobierno parece poco dispuesto a
mantener anuncios que no son suyos -el exministro de Trabajo
socialista, Valeriano Gómez, abogó en junio por subidas del SMI de
entre el 1,5% y el 2,5%-, UGT y CC OO aplicaron el guión y
protestaron por la misma vía por la que recibieron el anuncio: por
carta.
En la misiva enviada al ministerio, firmada por los secretarios
de Acción Sindical, Ramón Górriz (CC OO) y Toni Ferrer (UGT), los
sindicatos aseguran que el SMI ha ido perdiendo peso sobre el
salario medio desde 2007, cuando alcanzó su mayor peso relativo,
41,5 %, hasta caer al 41 % en 2010 y 2011. Por ello, piden al
Gobierno que el SMI recupere el poder de compra perdido estos dos
últimos años y mantenga su capacidad adquisitiva en 2012.
Contundente, el portavoz de IU, José Luis Centella, calificó de
"casi una declaración de guerra" del PP la decisión de congelar el
SMI. Para Centella, la verdadera necesidad de los trabajadores que
soportan la gravedad de la crisis es la contraria, es decir, "una
adecuada elevación del SMI", así como la adopción de distintas
medidas para mantener la protección a los desempleados.
La noticia tampoco fue bien recibida en las filas socialistas. El
exministro de Trabajo, Valeriano Gómez expresó su "más profundo"
desacuerdo con la decisión del Gobierno. Gómez, en una comparecencia
de prensa en el Congreso, calificó la medida de "regresiva" e
"injusta". En su opinión, sostuvo, hay margen "suficiente, por
supuesto con moderación, para que siga creciendo". Además, afirmó
que el salario mínimo en España no es excesivo, ya que su cuantía se
sitúa en tercer lugar en Europa "por abajo".
Otra exministra socialista, Carme Chacón, esgrimió el anuncio del
nuevo Ejecutivo de Rajoy para intentar marcar un tanto electoral
ante la proximidad de las elecciones autonómicas en Andalucía. Según
afirmó la diputada, la congelación del SMI revela el talante poco
social del Gobierno y debe servir de alerta a los andaluces de lo
que puede pasar en la región si el PP llega al poder tras las
elecciones autonómicas del año que viene. "No es una medida técnica,
es la sensibilidad social del nuevo Gobierno. Que tomen nota en
Andalucía", destacó la exministra.
Despejada la incógnita del SMI, queda por saber qué sucederá con
el salario de los funcionarios en 2012. El Gobierno ha convocado a
los sindicatos con representación en la función pública CSI-F, CC OO
y UGT a una reunión a las 10.00 horas de mañana viernes en la sede
del Ministerio de Administraciones Públicas -coincidiendo con la
reunión del Gabinete- para abordar la posible congelación de los
salarios del colectivo el próximo ejercicio.
En concreto, según Efe, el Ejecutivo ha convocado la mesa general
de Administraciones Públicas para tratar tanto las retribuciones de
los empleados públicos en 2012 como la oferta pública de empleo,
aunque el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ya dijo que
reduciría a "cero" la tasa de reposición, excepto para las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado y los servicios básicos.
Lo más probable es que el Gobierno plantee a los sindicatos la
congelación del salario de los funcionarios en la prórroga del
Presupuesto de 2011 que se aprobará el viernes y que aplace así
otras decisiones hasta la elaboración del Presupuesto de 2012
durante el primer trimestre del año.