Tiene 16 hijos: el último ha nacido hace pocas semanas, y el hijo
número 17 llegaría a primeros de 2012.
No son de la misma mujer, por suerte. De hecho, tiene varias
mujeres o novias, y las madres de sus numerosos hijos suman
14. La mayoría, como él, sin un empleo estable, y muchas
cobrando subsidios del Estado por sus bajos o nulos ingresos. El
Estado británico tiene leyes de protección especial para las madres
solteras, sobre todo si son adolescentes. Y de eso parece haberse
beneficiado este hombre. Por su lado,
al ser un desempleado de larga
duración, también cobra un subsidio estatal.En
su larga carrera de mujeriego, no ha puesto demasiado empeño por
hacerse cargo de los niños, por lo que algunas de esas "mujeres de
su vida" ya no quieren saber nada de él. Según informa el diario
local 'Scotland Courier', el vergonzoso comportamiento de Cummings
tiene a su madre tan disgustada que no duda en calificarlo como
"depredador sexual".
De acuerdo con las tablas de las ayudas públicas por hijo que
publica la Child Support Agency,
cada hijo de este escocés cuesta al Estado unos 200 euros semanales,
algo así como 12.000 euros en total cada al mes. El hijo número
quince de este hombre lo dio a luz una adolescente; es decir,
algunas de estas madres son tan jóvenes como su primera hija,
nacida en 1995, a la que al parecer no ve desde aquel día.
De paternidad este escocés no sabe nada. De responsabilidad,
probablemente tampoco.
Pero las administraciones están "con la mosca detrás de la
oreja". No solo gastan una barbaridad en los hijos que Cummings
lleva quince años
desperdigando, es que su actitud es "pasota" por completo y, con sus
34 años, no tiene más que buena salud, afición a las mujeres y al
equipo de fútbol de la ciudad.
¿Para qué tener hijos de esa manera? ¿Cómo podría evitarse que se
aprovechara más y más de la inocencia de mujeres jóvenes,
adolescentes, que solo saben de él mientras puede vivir de sus
ayudas de madre soltera?
En el Reino Unido la noticia está siendo comentada en todos los
diarios y foros. Muchas personas se cuestionan si pagar impuestos
sirve para alimentar a personajes como este. El caso de este hombre,
sin embargo, no es único. En
Estados Unidos no hace mucho se juzgó a un hombre que había tenido
23 hijos. Con 40 años, era incapaz de mantener a ninguno de
ellos. El Estado le advertía de que tener hijos implicaba un coste,
una responsabilidad y unas consecuencias.