La gala final se presentaba calentita. Cuatro finalistas y muy
mal rollo entre ellas. Regina metió baza entre Blanca y Nagore hasta
que la ex Gran Hermana le cortó las alas, pero era demasiado tarde
ya que la audiencia también la había sentenciado.
Así, Regina Do Santos era
relegada a la cuarta posición en esta final de reality, o
lo que es lo mismo, se quedó sin las mieles del podium. Pero
sinceramente era de esperar compitiendo por el tercer puesto de
finalista contra Raquel Bollo, que tenía a su favor toda la
plataforma de Sálvame por no decir la flota de Telecinco enterita.
El gran tema de la noche fue el conflicto entre Nagore y Blanca,
que se han pasado todo el reality siendo amigas del alma y justo
esta última semana (¡qué curioso!), la de la final, van y se dejan
de hablar convirtiéndose así en enemigas.
Resulta que la hermana de
Blanca, Mercedes de Borbón, le pasó un "guión" sobre cómo actuar
cuando fue de visita a la casona y Blanca (con pocas luces) se lo
confesó a Nagore. También le dijo que los meses previos al
reality había quedado para que un psicólogo experto en realities le
dijera qué valores vendían más de cara a la audiencia, o sea, que
Blanca de espontánea nada, ¡menuda decepción!
El colofón llegó durante la dura prueba que incluyó cerdos, un
toro mecánico y la ducha de hielo. Tras la superación de las
distintas partes llegó la hora de ir eliminando a las finalistas.
La primera mujer en partir del granero al plató con
el bronce entre sus manos (y la
decepción en su mente) fue Blanca de Borbón a la que el
publico no perdona su guionizado papelón y su traición a su
compañera más leal.
Al final de la gala se desveló el nombre de la vencedora: ¡Nagore!
La vasca ganó los 120.000€ y además
vivió un momento de lo más emotivo con la visita de sus orgullosos
padres a los cuales les presentó a "su Sofi" y a su suegra, Bárbara
Rey. Al final de la noche, cheque en mano, Sofia Cristo y
la ganadora se hartaron de bailar al son de una banda asturiana que
tocaba en directo.