El cantante fue ingresado de urgencia en una clínica infantil de
Los Ángeles. Nadie sabe a ciencia cierta qué le pasó, pero la prensa
americana apunta una causa que, de confirmarse, empañaría seriamente
su imagen.
Al parecer, Joe bebió más de la cuenta en una discoteca de
Chicago. Varios testigos han revelado al portal TMZ.com que la noche
de juerga fue "extrema" y que se saldó con una intoxicación etílica.
No es de extrañar por tanto que al ídolo teenager le tachen de
alcohólico. Ahora bien, fuentes médicas consultadas quitan hierro a
la polémica y reiteran que éste pisó la sala de urgencias aquejado
de fuertes dolores abdominales.
Para tranquilizar a sus fans, el mediano de los Jonas Brothers
escribió en su cuenta de Twitter: "Hola a todo el mundo. Estoy bien,
estoy bien. Gracias por la preocupación".
Parece que el fornido joven pronto podrá retomar su agenda. De
hecho, horas después de su ingreso se le vio comer y charlar
animadamente en las inmediaciones del centro médico con su hermano
Nick.
ASHLEY GREENE, UN PUNTO DE INFLEXIÓN EN SU VIDA
Dicen que Joe tocó fondo cuando rompió con Ashley Greene. Quizás
su nueva novia, la modelo brasileña Jessica Pott, logre enderezarle
de nuevo y le aleje de los excesos de la noche.