La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS),
dependiente del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad,
recomienda a aquellas mujeres portadoras de
prótesis mamarias de la empresa
Poly Implant Prothèse (PIP) que acudan a su médico para
someterse a un seguimiento adecuado y evaluar si procede su
retirada.
El Instituto Nacional Oncológico de Francia ha descubierto que
estas prótesis, que dejaron de utilizarse en España en 2010, tienen
un alto riesgo de "ruptura"
y de causar "reacciones inflamatorias" en sus portadoras. De hecho,
el Gobierno del país vecino ha recomendado la cirugía "con carácter
preventivo y no urgente" para la retirada de estos implantes.
En España, según informa la AEMPS, "no es posible hacer una
estimación estable" de cuantas mujeres podrían llevar estos
implantes, dado que la empresa
distribuidora y el fabricante han desaparecido.
No obstante, recomienda a aquellas personas que tengan un
implante mamario por cualquier causa que comprueben que su prótesis
es de esta empresa y, de ser así, que "contacten con su médico para
someterse a un seguimiento adecuado,
que incluya un control ecográfico anual o con una frecuencia mayor a
criterio del cirujano".
En el caso en que se detecte o sospeche la rotura de las
prótesis, la AEMPS asegura que "debe
procederse a su explantación". En cambio, si no hay
sintomatología clínica o deterioro de la prótesis, las actuaciones a
seguir serán determinadas conjuntamente con el cirujano "en función
de las circunstancias médicas y estéticas particulares de cada
persona".
Además, las autoridades sanitarias advierten de que si durante la
explantación se detectasen signos
inusuales de inflamación, el médico deberá considerar la
necesidad de realizar una toma de muestra del área de contractura
capsular, para llevar a cabo estudios histológicos e inmunoquímicos.
Igualmente, si el implante estaba roto o mostraba signos de
fuga del gel a través de la carcasa, esta información
deberá ser archivada en el expediente médico del paciente y deberá
tenerse en cuenta en futuras revisiones, vigilando en particular la
aparición de nódulos linfáticos.
A raíz de este problema, la AEMPS reconoce que "está estudiando"
la forma de poner en marcha un
registro de implantes, aunque reconoce que "tendrá que
hacerse en colaboración con las sociedades médicas relevantes en la
materia".