Se trata del primer caso que se da en el mundo con estas
características. La paciente es una mujer de 31 años que en los
últimos años ha sufrido tumores en ambos ovarios que
requirieron de su extirpación total, aunque en el caso del
ovario derecho los médicos pudieron extraerle una pequeña parte de
tejido ovárico sano que se ha conservado congelado hasta este
verano, cuando la mujer solicitó un autotrasplante para intentar
quedarse embarazada.
El tejido ovárico, al que los médicos incorporaron
unos factores de crecimiento
extraídos de la sangre de la paciente para favorecer su
revascularización, se introdujo en una zona próxima a la ubicación
natural de los ovarios y al cabo de cuatro meses, la mujer empezó a
tener actividad ovárica y a generar óvulos. Los profesionales del
servicio de Ginecología
iniciaron entonces un proceso de fecundación in vitro que
ha tenido éxito y la paciente está embarazada y
espera un bebé para el próximo
verano.
Según el jefe de Ginecología de Sant Joan de Déu,
Justo Callejo, esta es la
primera vez que se consigue un embarazo mediante autotrasplante de
tejido ovárico con una mujer que había perdido los dos ovarios. En
el resto de casos, las pacientes conservaban alguno de sus ovarios
parcial o totalmente, aunque con sus funciones afectadas por
el tratamiento de quimioterapia o radioterapia.
Callejo ha dicho que se abre una
puerta a la "esperanza" para las mujeres que, antes de
iniciar un proceso oncológico, han entrado a un quirófano para
quitarse tejido ovárico ya que "ahora les podemos decir que "tenemos
un protocolo en el que hemos tenido un resultado exitoso".
Actualmente, el Hospital Sant Joan de Déu conserva tejido ovárico
congelado de 173 mujeres de entre 6
y 38 años, en su mayoría afectadas por cáncer de mama,
linfoma de Hodgkin y osteosarcoma, con el objetivo de preservar su
fertilidad.