Desde 1.999 la Universidad de Georgia excavan en el Kenimer
Mound, un pequeño promontorio
en las montañas, que ahora se ha revelado parte de lo que podría ser
una ciudad maya con 1.100 años de antigüedad y que podría haber sido
fundada por mayas que habrían huido de Mesoamérica
intentando dejar atrás las plagas, las sequías, las
hambrunas, las guerras y las catástrofes naturales, según informa el
diario
The raw story.
De momento se han encontrado numerosos
muros de mampostería formando
terrazas y sistemas de riego muy avanzados, así como
vestigios que han posibilitado descubrir que el complejo fue
habitado durante mucho tiempo y hace aproximadamente 1.100 años.
Los investigadores se atreven incluso a aventurar un nombre para
la ciudad, Yupaha, una ciudad
mítica que ya intentó encontrar el explorador español
Hernando de Soto en 1540.
Si se confirmara que las ruinas pertenecen a la cultura maya esto
podría explicar la repentina desaparición de esta civilización, que
se habría trasladado de forma precipitada, generando
grandes migraciones y dejando atrás las ciudades construidas en
países como Mexico, Guatemala, Honduras y El Salvador, entre otros.