Grupos de estudiantes han desafiado hoy una prohibición del
Gobierno chileno y han salido a las calles de Santiago, donde han
levantado barricadas y se han enfrentado con la policía, en una
nueva jornada de protestas. Según fuentes policiales, citadas por la
prensa local, hay unos 133 detenidos en incidentes concentrados en
los alrededores de la céntrica Plaza Italia, punto inicial de una
marcha convocada por los estudiantes de secundaria y de otra, fijada
para más tarde, de universitarios y profesores.
Grupos de entre 200 y 300 integrantes cada uno han intentado
acceder a la plaza desde calles, parques y avenidas adyacentes, pero
el sector fue cercado con vallas por la policía, que además desplegó
centenares de agentes que abortaron cada intento de los jóvenes.
Algunos de los grupos también han tratado de llegar a la Alameda
Bernardo O'Higgins para desfilar en respaldo de sus demandas de una
mejor educación pública, gratuita y de calidad a pesar de la
prohibición expresa del Gobierno de Sebastián Piñera.
En más de 10 puntos de la capital los manifestantes han levantado
barricadas desde muy temprano esta mañana para obstaculizar el
tránsito de vehículos, mientras los carabineros -policía
militarizada- intentaban reprimir estas acciones con gases
lacrimógenos y chorros de agua. Los estudiantes han respondido
lanzando palos, piedras y cócteles molotov, según imágenes
transmitidas por las cadenas locales. También en la Alameda Bernardo
O'Higgins, la principal avenida de Santiago y prohibida expresamente
como escenario de marchas para este jueves, se han registrado
incidentes, a corta distancia de la sede presidencial de la Moneda.
Reforma educativa
Para hoy están convocadas dos marchas en la Alameda, una de
estudiantes secundarios y otra de universitarios, cuyas federaciones
anunciaron para este viernes la entrega de una respuesta a una
propuesta presentada a comienzos de la semana por el Gobierno con el
propósito de resolver el conflicto, que lleva más de dos meses. La
propuesta, de 21 puntos, apunta a una reforma que garantice
constitucionalmente una educación pública gratuita y de calidad y el
término paulatino de la administración municipal de la enseñanza,
que figuran entre las demandas estudiantiles.
No obstante, al menos una decena de federaciones ya adelantaron
su rechazo a la propuesta y la continuidad de las movilizaciones,
tras calificarla de "ambigua" y de no apuntar a "los problemas de
fondo" de la educación chilena. En ese contexto, el Gobierno anunció
la prohibición de manifestarse en la Alameda Bernardo O'Higgins,
mientras los estudiantes reafirmaron la convocatoria.
La noche del miércoles, una reunión del ministro del Interior,
Rodrigo Hinzpeter, con los dirigentes estudiantiles y del
profesorado para tratar de llegar a un acuerdo quedó en punto
muerto. Tras el encuentro, Hinzpeter reiteró la prohibición de
manifestarse y los dirigentes reiteraron la convocatoria a las
marchas.
La Segunda Sala de la Corte de Apelaciones ratificó este jueves
la decisión del Gobierno de no permitir las protestas previstas para
esta jornada, en respuesta al recurso de protección interpuesto por
los dirigentes estudiantiles para que la justicia permitiera las
manifestaciones, informa el diario La Tercera.
"Ningún grupo puede estar por sobre la ley. Todos tienen que
respetarla", dijo tras la reunión Hinzpeter, que añadió que los
convocantes a las protestas "se han puesto en una posición en la que
es imposible para el Gobierno autorizarlas". Según explicó, los
dirigentes rechazaron lugares alternativos que les fueron ofrecidos
para las manifestaciones.
A pesar de la decisión judicial, la portavoz de la Confederación
de Estudiantes de Chile (Confech), Camila Vallejo, y el presidente
del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, anunciaron que mantendrán
la convocatoria a una marcha que se realizará a partir de las 18.30
horas (00.30 horas en la España peninsular).