Anuncios Gratis    │   Como publicar aquí   │   Contacto

 

Sitios España - Noticias destacadas de España y el mundo

 

CÓMO ENFRENTAR A UN ENFERMO DE ALZHEIMER

Extracto de varios folletos, publicados por la Fundación La Caixa, dedicados a conocer mejor la enfermedad de Alzheimer y servir de ayuda e enfermos, familia y cuidadores.

¿Cómo ayudar a comunicarse a un enfermo de Alzheimer?

  • Ser paciente y comprensivo. Hacerle saber que se le escucha y que se intenta entenderle.
  • Mantener su interés en la conversación y demostrarle interés por lo que dice.
  • Proporcionarle confort y seguridad con palabras y gestos, animándole a expresarse a pesar de sus dificultades.
  • Darle el tiempo que necesite para expresarse y para pensar, sin interrumpirle.
  • No corregir, criticar ni discutir lo que dice, ya que habitualmente sólo se empeoran las cosas.
  • Ayudarle a expresarse proponiéndole ejemplos, pero evitando provocarle una frustración innecesaria.
  • Centrarse en los sentimientos que quiere expresar y no en los hechos o palabras que dice, ya que las emociones son más importantes.
  • Buscar para la conversación lugares tranquilos, para que pueda concentrarse en sus pensamientos y limitar todo aquello que pueda distraerle mientras habla.
  • Animarle a comunicarse de forma no verbal, ya que le resulta más fácil.
  • Mantener durante toda la conversación contacto visual con él.

¿Cómo ayudar a un enfermo de Alzheimer a comprender lo que los demás dicen?

  • Identificarse a uno mismo antes de iniciar una conversación, para evitar dificultades de reconocimiento.
  • Dirigirse a él por su nombre para ayudarle a orientarse y para captar su atención.
  • Utilizar palabras y frases simples y familiares, manteniendo un objetivo en la conversación.
  • Hablar de forma clara y lenta.
  • Darle instrucciones paso a paso, una a una.
  • Hacer las preguntas de una en una, y esperar la respuesta antes de formular la siguiente.
  • Repetir o reformular las preguntas o la información tantas veces como sea necesario.
  • Reconvertir las preguntas en respuestas, es decir, ofrecerle soluciones en vez de plantearle problemas.
  • Evitar las expresiones literales o las frases hechas, ya que pueden confundirle.
  • Evitar los pronombres para nombrar objetos concretos.
  • Enfatizar las palabras clave de los mensajes que se le transmitan, para llamar su atención sobre ellas y ayudarle a comprender lo que se le dice.
  • Darle apuntes visuales, señalando, tocando o indicando los objetos de los que se habla.
  • Evitar los interrogatorios a la hora de ayudarle a recordar.
  • Tratarle con respeto y dignidad, evitando hablarle con un tono de superioridad.

¿Cómo ayudar a la familia con un enfermo de Alzheimer?

  • Intentar no perder el contacto con los miembros de la familia, aunque sea a través de acciones simples, como una llamada telefónica de vez en cuando o una visita. Son actos que significan mucho para ellos, aunque no se reciba respuesta de su parte.
  • Tener para con ellos, ocasionalmente, pequeños detalles o atenciones.
  • Ofrecerles ayuda para proporcionarles tiempo libre y el descanso que necesitan, pero una ayuda específica y concreta, no "general" (del tipo ¿necesitas algo?), ya que a las familias les resulta difícil pedir ayuda.
  • Informarse sobre la enfermedad y sobre los cambios de comportamiento que ocasiona en el enfermo, para poder entender la situación a la que se enfrenta la familia.
  • Proponerles actividades que les ayuden a salir, relajarse y descansar, incluyendo al enfermo si es posible.
  • Aprender a escuchar, porque a menudo los enfermos y los cuidadores lo que necesitan es hablar con alguien, sin interrupciones. No es necesario ofrecerles respuestas, ni tampoco cuestionar o juzgar lo que explican. Basta con darles soporte y comprensión.
  • Preocuparse por el cuidador y animarle a cuidar de sí mismo, procurándole información y ayuda o compañía si es preciso.
  • Preocuparse de todos los miembros de la familia, incluido el enfermo, ya que agradece las visitas aunque sea incapaz de demostrarlo.

¿Cómo ha de ser la casa de un enfermo de Alzheimer?

  • No debe estar sobrecargada de muebles ni de adornos, para que pueda circular libremente. Así se incrementa su autonomía, se reduce su angustia y se facilita la labor del cuidador.
  • Deben evitarse los ruidos innecesarios, como los de la TV o la radio, ya que pueden desorientarle y, además, dificultan enormemente la comunicación con él.
  • Los espejos y las superficies brillantes pueden llegar a asustarle: puede no reconocerse o confundirse con un extraño y, de resultas, angustiarse. O puede no reconocer cuando una puerta o una ventana de cristal está abierta o cerrada.
  • El desorden incrementa su desorientación. Es conveniente no dejar a su vista más que objetos de uso cotidiano y procurar que todo esté siempre en su sitio.
  • Llega un momento en el que resulta de gran ayuda que las diferentes habitaciones de la casa, los recorridos para ir al baño o a su habitación, o los contenidos de los armarios y cajones que utiliza, estén señalizados con rótulos o pictogramas: esa pequeña modificación le ayuda a sentirse más seguro.
  • Una pizarra o un bloc que le indique las tareas que debe realizar cada día, le ayuda así mismo a estructurar su tiempo y a sentirse menos desorientado.
  • Un reloj en la pared y un calendario en el que se identifique claramente el día que es, con números muy grandes y que se puedan leer con facilidad, le ayudarán en los momentos en los que puede padecer trastornos de orientación temporal.

¿Cómo saber lo que es necesario adecuar en la vivienda?
Lo primero que hay que hacer es identificar todos aquellos elementos que, por cotidianos que parezcan, pueden en algún momento llegar a entrañar peligro para el enfermo por las dificultades que llegará a tener tanto en el reconocimiento como en el manejo de objetos.

Hay que tener presentes así mismo aquellos objetos o zonas de la casa que pueden entrañar un riesgo por los cambios visuales que puede experimentar a medida que la enfermedad avanza: huecos de escalera, puertas ciegas, diferentes niveles de iluminación, espacios en exceso homogéneos y difícilmente reconocibles...

Muchas de las actividades cotidianas llevan aparejado un riesgo intrínseco, que se pone de manifiesto cuando una persona tiene mermadas algunas de sus capacidades. Hay que ser especialmente precavido en la cocina (atención a los electrodomésticos, a los cuchillos y objetos punzantes y cortantes, al gas, a los alimentos en mal estado, a los productos de limpieza...) y en el cuarto de baño por los riesgos de caídas y por las especiales dificultades de estos enfermos para manejarse.

Fuente

QUÉ HACER CUANDO LA CONVIVENCIA ES IMPOSIBLE

¿QUÉ ES LA DEPENDENCIA EMOCIONAL?

EL AMA DE CASA - TRABAJO

EN QUÉ CONSISTE LA EMANCIPACIÓN JUVENIL

EL SÍNDROME DE LA ABUELA ESCLAVA

ANCIANOS MALTRATADOS EN EL ÁMBITO DOMÉSTICO

CÓMO SER BUENOS PADRES

LAS FAMILIAS NUMEROSAS

Compartir este articulo :

 

 

 

 

Home  |  Como incluir un sitio aquí  |  Publicidad  |  Noticias & curiosidades  |  Anuncios gratis
 
© Copyright 2003 - 2018 SitiosEspana.com - Permitido el uso del contenido citando la fuente