Hasta ahora, los seropositivos
necesitaban una autorización
especial del departamento de Sanidad para entrar en el
país.
La infección por VIH ya no figura en
la lista de enfermedades que se deben comunicar a la hora de
solicitar un visado y ya no será
objeto de pruebas médicas antes de viajar a EE UU, según el
nuevo reglamento aprobado el 2 de noviembre pasado y que se hizo
efectivo este lunes.
El presidente de EE UU, Barack Obama,
dijo al anunciar la medida el pasado 30 de octubre que la
prohibición impuesta hace 22 años era "una
decisión basada en el miedo
más que en los hechos" y afirmó que si EE UU quiere "ser un líder
global en la lucha contra el sida y el virus de inmunodeficiencia
humana (VIH)
tenemos que actuar como tal".
Desconocimiento de la enfermedad
Estados Unidos era uno de la
docena de países que
prohíben la entrada a los enfermos de sida, una medida que ha
impedido que se celebren congresos de importancia sobre la
enfermedad en su territorio.
La prohibición
se impuso en 1987, en una
época en la que se conocía poco sobre el síndrome y su tratamiento
no había alcanzado la eficacia de hoy.