Cuando nació, los médicos le dieron
sólo unas pocas semanas de vida dadas las complicaciones que
conlleva la sirenomelia. El principal rasgo de los que padecen esta
malformación es que nacen con las
piernas unidas, de ahí que se les conozca como 'niños
sirena'.
En el caso de Shiloh, la separación
de sus extremidades inferiores, cómo ya se había realizado en otros
casos, no fue posible. Los vasos sanguíneos cruzaban de lado a lado
sus piernas y era imposible la operación. Además, la pequeña
no tenía órganos genitales ni colon
y sobrevivía con un sólo riñón.
La pequeña se hizo famosa en Estados
Unidos y llegó incluso a aparecer en el programa de la famosa
presentadora Oprah Winfrey.
Los vídeos de condolencias se suceden en Youtube y más de 7.000
personas seguían su página en Facebook. Un triste final para una
niña con un gran espíritu de superación.