Madonna ha tenido que esperar una
semana para llevarse a la pequeña a Europa debido a que ésta carecía
de visado.
Una fuente del aeropuerto de la
capital de Malawi ha especificado que un jet privado recogió a la
pequeña Mercy en Sudáfrica, para luego viajar desde Johannesburgo
hasta Londres, vuelo que tomó sobre
las diez y media de la noche entre fuertes medidas de
seguridad y con una alta discrección. Al parecer, Mercy ya está
recibiendo clases de inglés para poder entenderse mejor con sus
nuevos hermanos, Lourdes María,
de 13 años, Rocco, de
nueve, y fruto de la relación de la diva del pop con el cineasta Guy
Ritchie, y David Banda,
también adoptado y originario de Malawi.
Con Mercy en casa,
la cantante pone punto final a unos
meses de difícil negociación con las autoridades de Malawi,
que le ponían numerosas trabas para poder lograr su sueño: adoptar
una pequeña más.