Los comían machacados, mezclados con
cebollas rojas, y decían que las mujeres se volvían locas con esta
comida cuya textura y
sabor recuerda al del
semen. Los aguacates son frutas energéticas, con vitaminas E, A, B,
B12, B3, D Y C, sales minerales de hierro (14u.) fósforo y magnesio,
ácido fólico, niacina, biotina, agua y fibra. La mejor manera de
comerlos es como lo siguen haciendo los mejicanos, en guacamole. Si
se sirve en la cama y sobre el cuerpo de tu pareja puede ser un
poderoso afrodisíaco.
2. Manzana.
Según la leyenda Adán y
Eva comieron de esta fruta, descubrieron el deseo sexual y
pecaron. Durante toda la Antigüedad
y en diversos pueblos y culturas como hititas, hurritas, caldeos,
sirios, babilonios, egipcios, antiguos griegos, romanos o monjes de
la Edad Media, se creía
que las manzanas y sus
derivados como las mermeladas,
compotas, sidras o licores
como el Calvados, tenían cualidades
afrodisíacas y proporcionaban la eterna juventud.
Los dioses nórdicos servían en sus
fiestas pastel de manzanas y sidra.
La magia sexual de la Edad
Media encantaba una manzana (como la de Blanca Nieves) para
despertar el deseo sexual en las doncellas. Y si una mujer dormía
con una pequeña manzana entre sus muslos en el lugar más secreto de
su anatomía y por la mañana se la daba a comer a un hombre
ella se convertía en "la manzana de
sus ojos" y él ya no miraría a nadie más.
3. Azafrán.
Esta especia, el producto más caro del
mundo, era muy utilizada como
afrodisíaco en el mundo antiguo. Los griegos creían que su
efecto era más potente en las mujeres y que una dieta rica en
azafrán las volvía locas y
les nublaba el entendimiento de tal manera que no pensaban más que
en sexo.
Los libros de medicinas del siglo
XVII hacen referencias
constante a la propiedad del azafrán para "poner cariñosas a las
personas". Una receta afrodisíaca
del sabio árabe Ibn Ali Mahamud consiste en una ensalada de azafrán,
flor de naranjo, dátiles, zanahoria rallada y una yema de
huevo cocida con miel, aliñada con
aceite de oliva, sal y buen vinagre de manzana servida
antes de la fiesta proporciona fuerza y resistencia, y si se sirve
después aviva el deseo.
4. Vainilla.
Su nombre parece ser un
diminutivo de vulva. Su reputación como afrodisíaco se la
debe a Madame Pompadour
famosísima amante de Luis XV.
Las malas lenguas decían que lo mantenía pegado a sus enaguas
gracias a los postres que le preparaba aliñados con esta especia.
Dos de los más famosos son:
- Nata batida:
se bate nata hasta que adquiera una textura muy esponjosa, se
coloca en una copa ancha una base de crema pastelera perfumada
con canela y se remata con la nata batida, se
espolvorea con canela.
- Chocolate con
tropezones: se prepara un
arroz con leche espeso
cocido con varios palos de canela y el contenido de dos vainas
de vainilla, en una
copa se coloca el arroz con
leche y de deja enfríar hasta que quede bien
consistente. Sobre él se vierte
chocolate caliente y
espeso. Se sirven estos postres en pequeños recipientes
para reponer fuerzas durante una sesión de sexo.