|
ENCONTRAR AMOR EN
LA RED
Unos cien mil
asturianos recurren a internet para encontrar pareja.
«Piensa en cuánto
dinero te gastarías una noche si salieras de copas. O en una
película y unas palomitas. ¿Cuánto tardarías en renunciar a una de
estas cosas por un amor de verdad? No esperes más. ¡Empieza hoy
mismo! Muy poco dinero a cambio de tanta felicidad». Es el reclamo
de una web que promete a los solteros encontrar su pareja ideal. La
persona interesada en conocer gente introduce su perfil más o menos
extenso: incluye idiomas, religión, aficiones o número de hijos y
puede llegar a detallar que es un experto en artes marciales y un
romántico recalcitrante, que le gusta bailar salsa, la comida
tailandesa y el cine de autor.
Unos 5 millones de españoles y españolas se han registrado ya en
estas webs de contacto -aunque una misma persona puede registrarse
en varias a la vez- que permiten también encontrar amigos, amantes o
compañeros de viaje o de fiesta. Se trata del diez por ciento de la
población, lo que, si la proporción se mantiene en Asturias, supone
aproximadamente 100.000 asturianos y asturianas en busca del amor.
Se calcula que los contactos en internet generaron el año pasado en
España 15 millones de euros de facturación. Y las previsiones son al
alza.
La descripción del usuario prototípico de
Match.com, una de las empresas
líderes del sector, es el de una persona con estudios universitarios
(los tiene el 80 por ciento), con poder adquisitivo medio-alto,
entre 25 y 45 años (el 55 por ciento tiene más de 30), que vive en
zonas urbanas y que se conecta asiduamente a internet. Otra encuesta
realizada entre más de 5.000 jóvenes europeos por la empresa de
contactos
Parship revela que «los solteros españoles son los más
presionados de la UE por su entorno familiar para abandonar su
soltería y que el 42 por ciento afirma sentir esta presión».
La doctora en Psicología por la Universidad de Oviedo Ana Bernardo
también apunta otra de las causas fundamentales: «Los nuevos usos de
las nuevas tecnologías, que se democratizan y, por tanto, también
dejan de ser únicamente instrumentos de trabajo».
Rocío Díaz y David Padilla enseñan anillos de oro en los respectivos
dedos anulares de sus manos izquierdas. Rocío tiene 28 años. David,
32. Se encontraron hace menos de dos años y confían en casarse
pronto, previa pedida formal, aunque ellos, como todos los
consultados, aseguran que sólo buscaban amigos.
«Yo no creía mucho en estas cosas, pero quería conocer gente»,
cuenta Rocío, comercial avilesina que había salido escaldada de otra
relación. Y en una situación similar estaba David, obrero de la
construcción en paro que, en aquel momento, era un recién llegado a
Gijón desde su Barcelona natal. Empezaron a hablar a través de la
pantalla porque los dos habían puesto «tunning» -personalización de
coches- en la casilla de aficiones y Asturias en la de lugar de
procedencia. «Me chocó ver una chica a la que le gustara el tunning»,
explica David, y eso que lo de ver es un decir porque el perfil de
Rocío, que se define como «muy cortada a lo primero», no incluía
foto, lo que, en principio, jugaba en su contra, porque los estudios
aseguran que los perfiles que además llevan reclamo gráfico son los
más demandados. A pesar de la timidez, fue ella la que pinchó
primero sobre el perfil de David para mandarle un mail.
A los quince días de ese primer contacto cibernético, llegó la cita
física. El lugar elegido fue junto al Ayuntamiento de Avilés. Rocío
jugaba en casa. David estaba atacado. «Al principio, solamente
hablaba yo», recuerda el catalán, que explica que la siguiente
sensación fue la de «conocerse desde siempre». Y así descubrieron
que, además de modificar coches, a los dos les gusta «viajar, los
animales y la Naturaleza». «Cuando lo vi, pensé: "Este tan guapo no
puede ser para mí". Y, además de guapo es muy simpático y muy
sincero, algo que yo valoro mucho», cuenta Rocío. «Es una forma de
conocerse como cualquier otra, y la verdad es que nunca sabes dónde
vas a encontrar a la persona adecuada», justifica él sus inicios. En
lo que los dos coinciden es que las discotecas de toda la vida no
son el lugar más idóneo para encontrar pareja, «sobre todo, a
últimas horas de la noche». «Todavía no nos lo creemos, somos muy
felices», concluye él, arrobado. Ya tienen «un piso juntos y un
coche tuneado a medias».
Ana Díaz, representante de
Match.com, explica que los usuarios están
dispuestos a pagar porque las empresas filtran la información, «de
manera que nos aseguramos de que los datos son verdaderos o de que
no se puedan incluir expresiones soeces». Otro de los ingredientes
de esta fórmula de éxito es la confidencialidad. Se contacta a
través de un correo electrónico facilitado por la empresa, con lo
que si el receptor o receptora no está interesado en la propuesta no
hay posibilidad de seguir insistiendo. Solamente si los usuarios
deciden darse sus datos se pierde ese anonimato.
En lo de que los locales de copas no son lo más adecuado para
entablar una relación insiste Patricia Cuervo, ovetense de 20 años.
Piensa que, «en un bar las personas te entran por los ojos, mientras
que, por internet, fundamentalmente, se cuentan muchas cosas y
tienes la oportunidad de conocer a las personas más profundamente y
de distinguir quién miente, que es un porcentaje bastante elevado, y
quién no, en quién puedes confiar y en quién no». Está tan
convencida que, de hecho, Patricia conoció a su novio, Vicente Aixa,
20 años, hace menos de dos. Y además, su flechazo virtual fue
gratuito y sin filtros: a través del chat. «Todo empezó casualmente,
porque me acababan de conectar a internet y empecé a enredar»,
cuenta Patricia. Y, entre prueba y prueba, apareció Vicente,
contando que era de Benicássim. Y Patricia, emocionada, se acordó de
la excursión del anterior verano al festival de la localidad
castellonense. Siguieron las conversaciones privadas, a través del
messenger, y con la ayuda de una webcam. Lo que los expertos
denominan «relaciones tecnológicas», en las que los nuevos sistemas
de comunicación se alían para ayudar a las personas a desarrollar la
faceta social. La prueba de que la técnica pulveriza barreras
espaciales: a los tres meses, Vicente estaba en Oviedo, dispuesto a
conocer a la que ya era «su chica asturiana». Ahora ambos viven en
Castellón, donde estudian y trabajan
BUSCAR PAREJA - CONOCER NUEVAS PERSONAS EN ESPAÑA
BUSCAR
Y CONOCER NUEVAS PERSONAS EN ESPAÑA
COMO TENER EXITO AL BUSCAR PAREJA POR INTERNET
CONSIGUE UNA RELACION SERIA Y DURADERA
Fuente
|
Compartir este articulo : | | | | |
Ver historial de noticias |
|