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Sitios España - Diccionario de Nautica

 

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Pabellón: En una nave, bandera nacional.

Pagell: Cat. Ver breca.

Pajarito: Se denomina así vulgarmente a los nuevos señuelos para cefalópodos de origen japonés que, supuestamente, imitan a un pez, pero nos recuerdan más a un pequeño pájaro.

Pajel: Ver breca.

Pala: Parte inferior, ancha y plana del remo, que es la que entra en el agua.// 2. (del timón): Parte del timón, ancha y plana, que entra en el agua y se coloca en al popa de la embarcación.

Palangre: Es un aparejo de pesca compuesto por una línea madre de la cual penden un número variable de hijuelas o brazoladas rematadas en una anzuelo. Puede ser de muchos tipos y dimensiones. Según en la zona donde trabaje, se denominará de fondo o de superficie, pero también de altura, de bajura, etc. En la actualidad también se habla de palangres que no llevan anzuelos, pero sí otro tipo de engaños, como el palangre de  jaulas o nasas, que se emplea para pescar marisco.

Palangrero: Embarcación que emplea el palangre como aparejo de pesca.

Palmer: Montaje de mosca artificial caracterizado por que el hackle cubre toda la tija del anzuelo.

Palmerita: Nombre genérico que reciben algunos anélidos que se caracterizan por poseer un mechón con el que atrapan microorganismos y vivir dentro de un tubo. Se emplean como cebo para varias especies de peces litorales.

Palo: Verga o mastil de la embarcación.

Paloma: Se llama así a la cruz de una verga donde se colocan los motones y cuadernales de las drizas.

Palometa: Ver japuta.

Palometón (Lichia amia): Pez muy potente que puede alcanzar grandes dimensiones. Típico predador pelágico, su comportamiento es de una ferocidad inusitada, por lo que entrará a cualquier cebo del tamaño adecuado. Se captura sobre todo con cebo vivo, en especial lisas de cierto tamaño, aunque también entra a los señuelos artificiales. En ocasiones, sobre todo de noche, se acerca bastante a la costa. No obstante, este predador necesita mucho agua para nadar, por lo que no esperemos encontrarlo con unos pocos metros de calado como si fuera una lubina. Sus virtudes como pez deportivo son evidentes. Si a su voracidad unimos su fuerza, y lo encarnizado de su defensa, comprenderemos que pocos peces hay en nuestras aguas capaces de ofrecernos tantos alicientes.

Pámpano: Gal. Ver salpa.

Pancha: Gal. Ver chopa.

Panchito: Besugo joven que vive cerca de la superficie.

Pancho: Besugo joven que se sitúa entre dos aguas, o ya, a fondo.

Panel: Cada una de las tablas que forma el suelo de algunas embarcaciones pequeñas. A veces, todo el suelo, si es movible.

Pantena: Especie de red para coger anguilas.

Pantoque: Parte exterior del fondo de una nave, desde la quilla hasta el principio de los llenos o redondos, de banda a banda.

Paño: Conjunto de lona que lleva una nave.//2. Unidad de malla o red que compone el arte.//3. Red.

Pañol: Espacio cerrado de la nave, donde se guardan distintos objetos. Así, suelen existir distintos pañoles, cuyo nombre particular viene dado por aquello que guarde.

Paparda: Ver japuta.

Paquebote: Nave de carga de medianas dimensiones. Viene del término inglés “packet boat”, en origen, barco correo.

Pardilla (Rutilus lemmingii): Pequeño ciprínido de color verdoso o pardo que vive en pequeños cursos de agua lenta del centro, sur y levante peninsular. Está adaptado a los bruscos estiajes y se pesca con aparejos muy ligeros. También se emplea como cebo vivo.

Pargo (Pagrus pagrus, Pagrus vulgaris): Espárido cada vez menos frecuente, pero muy apetecido por los pescadores deportivos. Se pesca con aparejos de fondo. Su defensa es enérgica y puede alcanzar varios kilos de peso.

Parrocha: Ver sardina.

Pastinaca (Dasyatis pastinaca, Trygon pastinaca): También conocida como raya común, es quizás la más conocida y más abundante en nuestras aguas. De régimen bentónico, se captura con artes de arrastre, aunque también puede picar a los aparejos de fondo. No tiene interés comercial y tampoco deportivo.

Pata (de sedal): Es el tramo que empalmamos con la línea madre o sedal del carrete  y a la que empatamos el anzuelo. Suele ser de menor grosor que la línea madre, a fin de que rompa en caso de enganche y salvar así el resto del aparejo.// 2.(del anzuelo): En un anzuelo, llamamos pata a la parte recta del mismo, en cuyo extremo superior se amarrará el anzuelo. 

Patache: Antiguo velero de cabotaje de escasas dimensiones, que trasportaba mercancías.

Patalín (Polibius henslowi): Este cangrejo nadador no tiene ningún interés gastronómico, pero sí lo tiene como cebo, pues es uno de los mejores que se puede ofrecer a la lubina. Vive en fondos medianamente profundos, pero a veces sube a la superficie, donde lo encontraremos nadando y cazando pequeños peces que se le ponen a tiro. Entonces es fácil atraparlo con un redeño o un salabre.

Pateixo: Gal. Ver cangrejo verde.

Patente: Credenciales de la nave.

Pater noster: Aparejo de tipo chambel que se emplea para pescar a fondo, rematado en una plomada. Posee varias brazoladas, a veces de alambre, con sus respectivos terminales.

Pato: Flotador de uso individual que hace las veces de una pequeña embarcación. Se emplea para pescar en aguas lentas, como lagos o embalses. Existen muchos modelos, abiertos o cerrados, con o sin remos.

Patrón: Máxima autoridad de a bordo, en embarcaciones pequeñas y medianas.

Patudo (Thunnus obesus): De constitución muy robusta y grandes ojos, habita en las aguas cálidas y templadas del Atlántico, Pacífico e Indico. Puede alcanzar 2 m. y el récord absoluto IGFA está en 170,3 Kg.

Peces cartilaginosos: Son aquellos cuyo esqueleto no está formado por tejido óseo, sino por cartílago. Básicamente, serían los tiburones y las rayas.

Peces de roca: Llamados peces de litoral, son los peces costeros, preferentemente  los que viven cerca del fondo, de la escollera o de la rompiente.

Peces pelágicos: Son aquellos que viven en aguas libres, en alta mar, aunque a veces  se desplacen cerca de las costas. 

Pecio: Barco hundido.

Pedral: Lastre de piedra.

Pegellida: Cat. Ver lapa.

Pión: Gal. Ver agucío.

Pelurnio: Ver cangrejo moro.

Peonza (Gibbula pennati): Pequeño caracol marino de la zona intermareal. Quizás el más abundante en nuestras costas. Es comestible y puede ser empleado para carnada.

Perca (Perca fluviatilis): Pez de agua dulce muy común en Europa, pero ausente en nuestra península.

Perca americana: Ver black bass.

Perca atruchada: Ver black bass.

Perca sol (Lepomis gibbosus): Este centrárquido es una de esas especies introducidas en Europa a las que se considera perjudicial. Por tanto, el aficionado puede pescarlo en cualquier sitio, en cualquier mes del año y sin límite de cupo. Procedente de Norteamérica, allí alcanza más de medio metro de longitud, pero en nuestra península, la talla habitual no supera los 15 cm. Esto no quita para que sea un insaciable predador y ataque a todo lo que se mueva de pequeño tamaño. Es, precisamente, este carácter voraz lo que le hace tan dañino, pues diezma los juveniles y alevines de otras especies muy apreciadas. Vive en pequeños grupos diseminados cerca de la orilla o de refugios naturales, como son los bancos de algas o los roquedos sumergidos. Atacan todos a la vez, como un enjambre, y se lanzan con entusiasmo sobre todo lo que tenga pinta de ser comestible. Es un pez tan despreciado por estas latitudes que la gente ni siquiera lo pesca. Es un error. Con aparejos propios de los minitallas, lo pasaremos en grande. Podemos hacer la pescata de nuestra vida si nos dedicamos a estos pececillos o servirnos para aprender a clavar al primer toque con un flotador bien calibrado, o bien, crear nuevas aficiones entre nuestros allegados.

Percebe (Pollicipes cornucopiae): Este delicioso crustáceo tan modificado, es un cirrípedo que encontramos en toda la costa norte de la Península, adherido a la roca donde bate la mar. Dado su alto valor comercial, se practica una pesquería específica y, a menudo, peligrosa.

Percha: También llamado pasador, es una herramienta sencilla que nos sirve para colgar la pesca.

Perdigón: Es un plomo con forma de bolita abierto por la mitad, que se cierra  ejerciendo presión en ambos lados. Existen, de este modelo de lastre, infinidad de tamaños y pesos, y son muy comunes en la pesca deportiva.

Perikato: Eusk. Ver caballa.

Perla: Ver herrera.

Perlón: Ver arete.

Perpelute. Ver oblada.

Pertrechar: Proveer la nave de todo lo necesario para la singladura.

Pescante: Brazo o pieza que sobresale del costado de un buque, generalmente para sostener una polea o un halador.

Pesquera: Ver pesquil.

Pesquil: Lugar adecuado para practicar la pesca deportiva.

Peto: Las últimas cuadernas de popa.//2. Ver espetón.

Pez escorpión: Con este nombre se conocen en el mundo a varias especies muy distintas entre sí, cuya única relación parece estribar en su veneno. En España se identificaría con varios componentes de la familia de los traquínidos. Ver salvario.

Pez espada (Xiphias gladius): Como característica principal, posee una espada en el morro que utiliza para herir a los pececillos que se desplazan en densos cardúmenes. Es una pieza clásica del curricán de altura.

Pez gato (Ictalurus melas): Originario de Norteamérica se encuentra en pleno proceso de expansión en la Península Ibérica. Existen varias especies estrechamente emparentadas y muy similares características. En estos momentos, no sabemos con precisión cuántas de ellas habitan ya en Europa. Lo que sí está probado es que en nuestro continente, al igual que ocurre con la mayoría de las especies exógenas –como el black bass o el hucho- no alcanza el mismo tamaño que en sus lugares de origen. Presenta una librea de color oscuro en el dorso que se aclara progresivamente en los flancos y puede llegar a ser casi blanca o amarilla en el vientre. Viven en lugares remansados y no presenta ninguna exigencia en cuanto a calidad de las aguas. Además, soporta grandes variaciones térmicas. Se muestra más activo durante las horas nocturnas o crepusculares, en las que “palpa” el fondo con sus desarrollados barbillones, de los que procede su nombre. Este pez de régimen bentónico es un voraz predador, susceptible de ser pescado con la inmensa mayoría de los cebos de origen animal. Su amplia boca admite grandes anzuelos, y traga hasta el fondo sin vacilación, por lo que no hay temor a perderlo una vez que se ha tragado la carnada. La única precaución que debemos tomar es a la hora de desanzuelarlo, pues posee fuertes espinas en los radios de las aletas pectorales y dorsales que pueden herirnos. Generalmente se le considera una especie dañina, sin ningún interés comercial ni deportivo. No obstante, también podemos sacarle partido a poco que nos esforcemos. Su carne es bastante buena –en el sur de USA es la más consumida de entre los peces de agua dulce- y respecto a su pesca, por mucho que no sea equiparable a otras especies, yo lo he pasado muy bien. Sólo debemos utilizar aparejos y cañas adecuadas a su tamaño. Si capturamos un ejemplar muy pequeño, quedará fantástico en un acuario de agua dulce, donde semeja un pequeño tiburón.

Pez limón: Ver serviola.

Pez rata: Ver quimera.

Pez rojo: Ver carpín.

Pez ventosa (Lepadogaster lepadogaster): De la familia de los gobiesociformes, este pececillo es uno de los más curiosos que podemos encontrarnos en la escollera. Su hábitat favorito lo constituye la zona tildal, bajo las rocas que quedan en los charcos de marea, donde permanece oculto durante las horas diurnas. Por la noche, comienza su actividad –que nunca es demasiada- y acecha a pequeños gusanillos, quisquillas o minúsculos cangrejos. Es una presa muy rara, pues su pequeña boca no da para mucho, y sólo con anzuelos diminutos y a ras de fondo lo clavaremos. Debemos soltarlo siempre, aunque podemos observarlo unos minutos  -con las manos mojadas, eso sí- sobre la palma y comprobar cómo funciona su ventosa. Su vida no corre ningún peligro por estar unos minutos fuera del agua, pero cuando vayamos a despegarlo, debemos hacerlo con cuidado, pues suele asirse fortísimo. Es un pez magnífico para el acuario. Soporta muy bien cambios de temperatura y de salinidad, siendo uno de los peces más resistentes y bellos que podamos encontrar.

Su tamaño raramente alcanza los seis o siete cm., y sus hábitos son realmente sedentarios (suele estar inmóvil y pegado a cualquier objeto la mayoría del tiempo) por lo que se adaptará perfectamente al acuario. De hecho, su vida en libertad transcurre en el acuario natural que forman los charcos de la marea, a menudo con sólo unos centímetros de agua o incluso sin ella. Como ya dijimos, puede pasar mucho tiempo sin agua, siempre que la humedad sea muy alta, por ejemplo bajo una gruesa capa de algas mojadas.

Pez de San Pedro (Zeus faber): Captura frecuente de los palangres de fondo. De inconfundible aspecto, tiene una carne apreciada, pero no es objeto de pesquerías específicas.

Pez sapo: Ver rape.

Picar: Empleamos este término para indicar que el pez ha tomado nuestro cebo o señuelo.

Pick-up: Es la pieza metálica de forma curva, encargada de cerrar o abrir el paso de línea a la bobina en los carretes de tambor fijo. Se abre con la mano y se cierra con un simple movimiento de la manivela.

Pico de loro (anzuelo): Anzuelos cuya forma recuerdan el pico de este animal. Son muy utilizados.

Picón (Symphodus mediterraneus): Este lábrido es frecuente en todo nuestro litoral y resulta una captura típica de los pescadores de caña. Se puede identificar fácilmente gracias a que presenta una mancha oscura en el inicio de la aleta caudal y un colorido bastante uniforme en todo el cuerpo. Además, tiene dos hileras de dientes cónicos en cada una de las mandíbulas, sobresaliendo dos caninos frontales. Mal nadador, como todos los demás lábridos, acostumbra a desplazarse lentamente cerca del fondo, en entornos rocosos y con abundantes algas que le brindan protección. De régimen carnívoro, se alimenta sobre todo de pequeños crustáceos, anélidos y moluscos, es decir, los típicos cebos del pescador de escollera. Típico pez ramoneador, alcanza unos 15 cm. de longitud y sus carnes, insípidas y con abundantes espinas, no tienen valor gastronómico, pese a ser comestibles. Es muy común en verano, pero en invierno se adentra a mayor profundidad y disminuye su actividad, por lo que será difícil capturarlo en los meses más fríos. Su pesca, equiparable a la de otros lábridos, es de las más sencillas y únicamente necesita un aparejo de fondo cebado con gusana o quisquilla. Sin embargo, no es objeto de una pesca específica, debido a su escaso tamaño y a su nulo valor gastronómico que antes mencionábamos. Acostumbra a tragarse el anzuelo hasta las entrañas, por lo que, a efectos de desanzuelarlo, es conveniente utilizar aquellos de pata larga, rectos y finos, como los de tipo crystal,  excelentes para la mayoría de los lábridos. Se reproduce a poca profundidad, durante los meses estivales.

Picuda: Ver barracuda.

Pie: Medida anglosajona de longitud que equivale a 30,48 cm. Recuérdese que en determinadas modalidades de pesca, como es la que se practica con cola de rata, “se habla en inglés”, por lo que, tanto fabricantes como aficionados, utilizan generalmente este idioma; por ejemplo, para expresar la medida de sus cañas, en este caso, lógicamente, en pies.

Pijota:  Pescadilla pequeña.

Piki: Artificial de vinilo muy empleado para la pesca del bass. Tiene forma de pez, con una cola característica que se mueve de manera muy atractiva. También da buenos resultados con la lubina.

Piojo de mar: Es un parásito que posee unos ganchos, con los cuales se adhiere a sus huéspedes para alimentarse de su sangre. Este animal, aun siendo bastante desagradable, también puede ser utilizado como cebo con bastante éxito, por lo que, cuando cobremos un pez que lleve –bien dentro de la boca, bien asido a cualquier parte de su cuerpo- uno de estos “piojos”, podemos asimismo encarnarlo en el anzuelo si no nos produce reparos manipularlo.

Pintarroja (Scyliorhinus canícula): Este pequeño escualo es una presa muy habitual de los palangres de fondo y, en general de cualquier aparejo que trabaje sobre el lecho marino a cierta profundidad. La pintarroja acostumbra a vivir en fondos que oscilan entre los 20 y los 100 m., y su actividad es eminentemente nocturna. Es una especie bentónica que se muestra insaciable con todos los pequeños animales que componen su dieta, como son los anélidos, los crustáceos, los moluscos o los peces de talla reducida. Nuestro tiburón en miniatura nunca alcanza el metro de longitud y es, por supuesto, inofensivo. Como otros miembros de su familia, presenta fecundación interna, lo que es una rareza entre los peces. No tiene interés deportivo ni comercial, por lo que suele convertirse en una molestia para los pescadores cuya carnada ataca. De todas formas, son raros los ejemplares capturados pescando desde la orilla, pues suele vivir a mayor profundidad, aunque sin abandonar nunca la plataforma continental.

Pintat: Cat. Ver durdo.

Pinto: Ver durdo.//2. Salmón juvenil que se caracteriza precisamente por las pintas en su librea.

Pintona: Se designa así comúnmente en muchos lugares de nuestra geografía a la trucha común, en especial a la que presenta pintas muy definidas.

Piscardo (Phoxinus phoxinus): Pequeño ciprínido de cuerpo esbelto que habita los cursos norteños de la Península. En el río, se comporta como un pequeño salmónido.

Pispiruto: Ver chopa.

Pita: Debido a que antiguamente los sedales se confeccionaban con hilo de pita, todavía hoy se llama pita al sedal en muchos puntos del norte peninsular.

Pitching: Equivaldría a lo que conocemos como “lance corto” y se emplea sobre todo para la pesca del bass con artificiales en lugares con abundante vegetación y obstáculos que imposibilitan otros lances. El pitching es un lance de tipo catapulta, con la caña por debajo de la cintura, pero sin que la puntera llegue a tocar el agua.

Plancton: Inmenso conjunto de microorganismos, tanto animales como vegetales, que viven en las capas superficiales del océano y aportan una cantidad de biomasa imprescindible para el funcionamiento de los ecosistemas marinos.

Plataforma continental: Aquella porción del fondo, pegada a la costa, que forma parte del continente, y cuya profundidad no suele superar unas pocas   centenas de metros. En la plataforma continental es donde   mayormente radica la riqueza piscícola de un país, y así, por  ejemplo, todo el mediterráneo queda dentro de la plataforma continental, así como cualquier banco de pesca (Terranova, el banco saharaui, el Gran Sol etc.). Por el contrario, el mar Cantábrico, dispone de una reducida plataforma continental, y a pocas millas de tierra, el fondo cae en picado (talud continental) hasta las profundidades abisales, donde nunca llega la luz del sol, y, en consecuencia, no existe apenas flora ni fauna, salvo organismos muy adaptados a estas condiciones extremas. 

Platija (Platichtthys fleus): Este pez plano no es tan apreciado como pueda serlo el rodaballo o el lenguado, pero sólo porque su valor gastronómico, aun siendo aceptable, no se puede comparar con los anteriores. No obstante, en el plano deportivo no tiene nada que envidiarles. Presenta, además, la virtud de su más amplia distribución, pues, si bien comparte con el resto de los peces planos los fondos “blandos”, es decir, de grava, de arena o incluso de cieno, también puede hallarse en lechos rocosos o mixtos, siempre que no presenten demasiadas infructuosidades.  Otra particularidad es que la platija se adentra en las desembocaduras, pues presenta un marcado carácter eurihalina, por lo que tolera bastante bien las variaciones salinas. Esta característica le permite habitar algunos ecosistemas salobres, lugares apetecidos por el pescador que persigue otras especies igualmente eurihalinas, como la lubina, la lisa o algunos espáridos. La boca de la platija es fuerte, acostumbrada a los bocados duros, como los pequeños crustáceos o algunos moluscos bivalvos de pequeño tamaño que llega a destrozar con sus mandíbulas. Se distingue fácilmente por su forma romboidal y presenta varias libreas, acordes con el colorido de su entorno, en toda la gama de tonos marrones y cremas, con o sin betas. Presenta más movilidad que la mayoría de los peces planos, por lo que batirá también mayores áreas en busca de comida, y no constituirá un blanco inmóvil al fusil submarino, como es el lenguado o el rodaballo, que fían toda su estrategia al camuflaje. Para el pescador de caña, las técnicas más frecuentes son las de lance pesado, cebando con pequeños crustáceos, moluscos o anélidos. El anzuelo no debe ser grande, pero sí conviene que sea un poco robusto.

Plecópteros: Orden de insectos cuyas ninfas, acuáticas, abundan en los cursos de agua habitados por salmónidos.

Plomada: Lastre para pescar.

Plomo: Ver plomada. Puede tener muchas formas y pesos, en función del aparejo o de las necesidades del mismo.

Plumas: “En bruto” o tan sólo coloreadas y montadas sobre el anzuelo, se emplean sólo en la pesca de mar, y generalmente en los aparejos de curricán pesado o cacea de altura. Esto no impide que, montadas de manera conveniente, puedan ser eficaces con lubinas y otros peces lanzando desde la costa. En muchos casos se fabrican artesanalmente por los propios aficionados, aunque también podemos encontrar algunos diseños ya montados en las tiendas especializadas de pesca. Las plumas que empleamos en aguas continentales están más trabajadas y se han convertido en moscas y similares.

Plumero de mar: Ver palmerita.

Poliquetos: Clase de invertebrados a la que pertenecen los gusanos marinos.

Popa: Parte trasera de una nave.

Popper: Señuelo que trabaja en superficie. En la mar se usan cada vez más, aunque fueron diseñados para las aguas continentales. Existen muchos tipos distintos y, a su vez, imitan distintos cebos: desde insectos hasta peces. Su nombre, de origen onomatopéyico, nos recuerda el principio en que está basado su capacidad de atracción, pues éste consiste en su natación poco ortodoxa, a causa de su morro, chato, que choca constantemente contra el agua. Supuestamente, emitiría un ruido que sería algo así como “pop”, al chapotear en superficie mientras es arrastrado.

Porredana: Ver tordo.

Portacarretes: Es la parte de la caña donde se asegura el carrete al mango de la misma. Tradicionalmente son de dos tipos: de rosca y de cremallera. En el caso de las cañas concebidas para el empleo de carretes multiplicadores, el portacarretes será de abrazaderas, también llamadas “bridas”.

Portapeces: Percha, pasador o artilugio para asegurar las capturas y poderlas, así, transportar. Muchas veces consiste en un simple trozo de alambre -que forma una circunferencia con posibilidad de abrirla y cerrarla-, y que se pasa por las agallas o los ojos de los peces capturados.

Portillo: Compuerta de la nave.

Posidonia (Posidonia oceánica): Alga fundamental en los ecosistemas litorales en los que se halla. Forma praderas subacuáticas que sirven de sustento y de cobijo a un buen número de especies.

Pota (Todaroes sagittatus): Cefalópodo de distribución variable, similar a un calamar, pero menos apreciado. Tampoco es tan abundante, por lo que sus pesquerías específicas son mínimas.

Potera: Ver guadaña.

Preguntar: En la pesca deportiva con sedal, llamamos preguntar a la primera toma de contacto con el pez, por medio de un tirón suave, que nos  informará acerca de si el pez está o no clavado, o de su tamaño, o de otras características. Incluso, con mucha práctica, podremos saber a qué especie pertenece, por su forma de comportarse o sus reacciones. Conviene siempre, antes de clavar y mucho menos comenzar a recoger, preguntar con un movimiento preciso de muñeca, nunca con todo el brazo o con el carrete. Saber preguntar correctamente es una disciplina que requiere mucha práctica, pero es fundamental dominarlo para consolidarse como un buen pescador deportivo. 

Proa: Parte delantera de la nave.

Propeller: Denominación anglosajona para un curioso señuelo que, en realidad, es la mezcla entre un popper y un devón. El cuerpo es el de un popper convencional, pero en lo que sería la cola del artificial –ya veces en la cabeza-, lleva un hélice, igual que los devones.

Puente (de mando): Lugar sobre la cubierta más alta desde el que se gobierna la nave y se monta, en caso de haberla, la guardia permanente.

Pujamen: La parte inferior y remate de una vela.

Pulga de mar (Talitrus saltator): Este pequeño crustáceo vive en las zonas tildales, casi en el límite de la zona de marea, oculto bajo las piedras y las algas de la orilla. Se alimenta de desechos y es activo sobre todo de noche. Su nombre se debe a la agilidad con la que salta, no a su supuesto carácter parásito que algunos le atribuyen –lo que no es cierto en absoluto-. La pulga de mar es apetecida por la inmensa mayoría de peces del litoral, y encarnada en el anzuelo proporciona inmejorables resultados, parangonables con los ofrecidos por cebos tan reconocidos como la quisquilla. El mayor inconveniente que presenta viene dado a causa de sus reducidas dimensiones, por lo que, si utilizamos anzuelos superiores a su tamaño debamos emplear varios de estos simpáticos y saltarines crustáceos para cubrirlo en su totalidad.

Pulpera: Aparejo provisto de un grampín plomado para la captura del pulpo. Puede ir cebado o vestido con un trapo blanco.

Pulpitos: Son monstruitos de goma o de vinilo con muchos tentáculos, y de ahí su nombre. Existen en infinidad de colores, fluorescentes o no, y se emplean solos o acompañados, es decir, en montajes de señuelos mixtos. Por ejemplo, ocultando la ancorita en una cucharilla o en un pez artificial.

Pulpo (Octopus vulgaris): Se trata de un molusco cefalópodo octópodo, que carece de concha y posee ocho robustos tentáculos dotados de ventosas.De régimen carnívoro, muy común en todas nuestras costas, cambia de color en cuestión de segundos y utiliza tinta para defenderse. Llega a medir más de dos metros y a pesar unos 20 kg., aunque ejemplares de este tamaño sean rarísimos. El pulpo representa probablemente la cúspide del proceso evolutivo en la gran familia de los invertebrados, -así como el género humano lo es de los vertebrados- y aunque no sea parangonable, podemos afirmar que este alto grado alcanzado por el pulpo en el proceso evolutivo, ha hecho de él un animal enormemente versátil, numeroso y acomodaticio a las más diversas situaciones y entornos. El pulpo resulta ser una masa de músculos “pensantes”, que se adapta a cada circunstancia y adopta formas de comportamiento específico, según lo requerido en cada situación. Su cuerpo es capaz de cambiar de aspecto y de volumen, puede deslizarse a través de una minúscula grieta, o hincharse, agrandarse e incluso introducir piedras dentro de la capucha de piel de su cabeza, para aparentar mayor tamaño. Puede sacrificar algún tentáculo (que más tarde se regenerará) para que lo engulla el congrio y así escapar, o adecuarse a la tonalidad del fondo para acechar a una víctima. Esta variada gama que exhibe en su comportamiento es consecuencia directa de la multitud de animales que conforman su dieta, así como del gran número de predadores con los que cuenta. Algunos colores ejercen sobre el pulpo una extraña atracción. Aparte de su curiosidad innata, este increíble animal, siente una especie de preferencias estéticas, que lindan con lo que cabría asignar únicamente al género humano, como lo prueba el hecho de encontrar a menudo un conjunto abigarrado de trozos de conchas, piedrecillas de colorines y pedazos de cristal romos, que atesora esparcidos frente a su guarida. Cuando descubre algo de color blanco y de menor tamaño que él, lo toca con la punta de sus tentáculos y, enseguida, lo abraza con todo con su cuerpo. Quizás su instinto le diga que “eso” de color blanco es comestible, aunque esto no parezca muy razonable cuando el objeto abrazado es un trozo de bolsa de plástico o un trapo. Existen casi infinitas modalidades para la captura del pulpo. Esto es así porque este animal adopta los más variados comportamientos, prospera en los más diversos hábitats y engulle los más dispares alimentos.

Puntal: Punta de tierra o cabeza de playa que se abre a una bahía o ensenada.

Puntera: Es el último y más fino tramo de la caña de pesca.

Puño: Cualquier esquina o punta de la vela. Reciben asimismo diversos nombres en función de dónde va sujeto: Puño de amura, de escota, de pena, etc.

Pupa: Fase larval de los insectos de metamorfosis completa, que precede al estado adulto.

Púrpura (Thais haemastoma): Célebre caracol marino de medianas proporciones por obtenerse de su cuerpo la esencia del color que lleva su nombre. Es un gran depredador y se alimenta principalmente de otros moluscos

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