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Mabra:
Ver herrera.
Macizar:
Arrojar al agua macizo.
Macizo:
Es aquel alimento con el que cebamos el agua, y cuya misión es
atraer y retener a la pesca cerca de nuestro aparejo.
Macruros (crustáceos):
El grupo de crustáceos que agrupa a las quisquillas, gambas,
langostas, cigalas, etc.
Madrépora:
especie de coral blanco.
Madrilla (Chondrostoma toxostoma):
Ciprínido de tamaño medio, abundante en nuestras aguas. Se pesca con
asiduidad, sobre todo al Coup.
Magre:
Ver herrera.
Magurio:
Eusk. Ver bígaro.
Maire:
Cat. Ver bacaladilla.
Malecón:
Dique, muelle o rompeolas.
Malla:
Paño del arte.//2. Red.
Mallar:
Ver enmallar.
Mamparo:
En las embarcaciones no hay paredes, sino mamparos.
Mamparra:
Cerco de jareta en el cual se emplean botes auxiliares con luz.
Manga:
El ancho de la nave.//2. Arte de pequeñas dimensiones parecido a una
sacadera o redeño, pero con un mango más largo y una redecilla
cónica que alcanza a veces más de una braza de fondo.
Mar arbolada:
El temporal se endurece y la superficie está blanca en su conjunto,
con olas que ganan en altura. El viento es de fuerza 10 ó 11
(temporal duro).
Mar bella:
La superficie está como un espejo, el viento es de fuerza 0 ó 1 en
la escala Beaufort (calma).
Mar gruesa a muy gruesa:
La espuma es arrastrada en capas espesas en dirección del viento,
que será de fuerza 8 ó 9 temporal).
Mar montañosa o enorme:
La visibilidad es muy reducida, pues el aire está lleno de rociones
y espuma. La fuerza del viento es de 12 en adelante en la escala
Beaufort) -64 nudos- (temporal huracanado).
Mar rizada:
Comienzan a formarse rizos superficiales pero sin espuma,
acompañadas de brisa débil, fuerza 1 ó 2 (ventolina).
Maragota:
Ver durdo.
Maravallo:
Ver canutillo.
Marejada:
Las olas son más largas, la superficie está poblada de borregos
blancos y espuma. Fuerza 4 ó 5 (brisa fresca).- Fuerte marejada: Los
rociones son constantes, con mucha espuma y viento de fuerza 6 ó 7
(frescachón).
Marejadilla:
Borreguillos blancos de espuma dispersos. La brisa será moderada,
fuerza 2 ó 3 (bonancible, moderado).
Maretón:
Mar dura, temporal.
Marisca (trucha):
Ver reo.
Mariscar:
Pescar o recolectar marisco. Suele ser una actividad profesional,
para lo que se requiere una licencia específica.
Marisco:
Determinados crustáceos y moluscos de alto valor culinario.
Marrajo:
Nombre genérico para designar distintas especies de escualos.
Maruca (Molva molva):
Gádido que recuerda por su forma al congrio, de cierto interés
deportivo. De todas formas, es una captura más propia de los
profesionales, que la capturan con palangres de fondo y red.
Médano:
Duna costera.
Mediolitoral (estrato):
Comprende el área de acción de las mareas. Es la zona que queda
sumergida o en seco dependiendo del flujo de la marea, donde se
forman los charcos tildales, y que ofrece una flora y una fauna muy
característica y variopinta. Aquí podemos encontrar muchas especies
de crustáceos –como casi todos los cangrejos de nuestras costas,
percebes, quisquillas, camarones etc.- así como múltiples moluscos
–desde caracoles de mar, pasando por ostras, mejillones, lapas etc.
y otros invertebrados como las anémonas, los anélidos o los
equinodermos –estrellas de mar, erizos, etc.-. Esta zona es muy
interesante para el pescador, pues aquí puede aprovisionarse de
carnada o cebo durante la bajamar, y después, una vez que comienza a
subir la marea, pescar los numerosos peces que se acercan a depredar
en esta zona, hasta la pleamar. En el Mediterráneo este estrato es
mucho menor que en el Atlántico, consecuencia lógica de la escasa
intensidad de la marea. En las albuferas o en el Mar Menor (Murcia)
es prácticamente inexistente por esta misma razón.
Mediomundo:
Arte tradicional que semeja a un gran retel. Se maneja mediante una
polea y un trípode. Se emplea tanto para aguas continentales como
marinas.
Medusa:
Nombre genérico que reciben varias especies de cnidarios, todas
ellas urticantes.
Mejillón (Mytilus edulis):
Difiere de otros bivalvos sobre todo porque no vive enterrado, sino
asido a la roca por un filamento que segrega -una especie de cerdas
de aspecto estropajoso- muy duro, y se apiña en los roquedos y
bajíos, donde se juntan miles o millones de individuos en apretada
convivencia. Dado su carácter gregario, y que se encuentra
ampliamente extendido por toda la costa y a la vista, es de muy
sencilla recolección. Si no, también puede encontrarse en cualquier
pescadería a un precio muy módico. Es una carnada olorosa y apta
para casi todos los peces del litoral, pero tiene un fallo que hace
que a menudo el pescador lo rechace para cebar sus anzuelos. Nos
estamos refiriendo a su escasa consistencia. Sin embargo, se pueden
utilizar algunos trucos para afirmarlo en el anzuelo. El más
sencillo es, sin duda, el del hilo de goma, que consiste en dar unas
vueltas y un simple nudo con este fino hilo flexible alrededor de la
carnada -una vez puesta en el anzuelo-, con lo que ésta quedará
consolidada y no se desprenderá cada vez que lancemos o un pequeño
pez tire de ella. Por tanto, sólo debemos servirnos de un carrete de
hilo vulgar, para dar unas pocas vueltas sobre la carnada, aunque
también hay quien se vale de hilo de goma, que proporciona
inmejorables resultados. Esto mismo es aplicable a otros moluscos
bivalvos, como chirlas, coquinas, almejas, etc. En caso de que
pretendamos capturar doradas y sepamos de su existencia en un lugar
determinado, debemos ofrecer el mejillón entero, a sabiendas de que
pocos peces que no sean estos espáridos podrán inmiscuirse en
nuestro aparejo. Para realizar esta pesca tan selectiva debemos
encarnar el mejillón entero introduciendo el anzuelo por el sifón.
Una buena técnica para encarnar el mejillón entero consiste en
forzarlo un poco con una navaja, deslizar el anzuelo dentro y dejar
que se cierre de nuevo. Así conseguiremos una sujeción inmejorable.
Melgancho:
Ver pintarroja.
Melva (Auxis thazard,
rochei):
Este túnido se puede distinguir
fácilmente por la presencia de unas quince rayas oblicuas, casi
verticales, de color oscuro a ambos lados de la zona dorsal. Habita
las aguas cálidas y templadas del Atlántico, desde Argentina a Nueva
Escocia, y desde Sudáfrica hasta Noruega, siendo más abundantes en
el Caribe y Golfo de México. No suele pasar del medio metro de
longitud.
Mendo:
Gal. Ver rodaballo.
Merluza (Merluccius merluccius):
Especie pelágica y predadora que constituye una de las pesquerías
más importantes en nuestro país. Sus caladeros tradicionales en el
Cantábrico están dando muestras de agotamiento, por lo que se
recurre a otros más meridionales, sobre todo al banco saharaui. Se
pesca con chambeles y palangres de fondo.
Mero (Epinephelus gigas, E. guaza):
Serránido de gran porte y régimen bentónico, cada vez más escaso en
nuestro litoral. Pese a ser una pieza muy apreciada, nunca ha sido
una captura tradicional de los pescadores deportivos, si exceptuamos
a los caza-sub, que encuentran en este pez su mayor trofeo. Vive en
guaridas rocosas, de las que sólo sale para cazar. Se alimenta de
peces y cefalópodos, que constituyen la base de sus mejores cebos.
Mesana:
Nombre que se da al palo que se arbola más a popa, o sea, el último
si comenzamos a contar desde proa.
Midges:
Término anglosajón que, en origen, designa a los mosquitos de las
familias de los simúlidos y los quironómidos. Sin embargo, por
extensión, en nuestro país, esta denominación hace referencia a
cualquier imitación diminuta de mosca artificial.
Mielga (Esqualus achartias):
Pequeño escualo muy común en nuestras costas.
Milla:
En la mar la distancia se mide en millas
marinas. Una milla marina equivale a 1.852 km.
Minnow:
En inglés significa pececillo/pez cebo,
pero aquí lo empleamos en su acepción de señuelo artificial que
imita a un pececillo.
Miño:
Ver trasmallo.
Mirafondo:
Artilugio que consiste en un cristal encofrado, o enmarcado en una
caja, barril o similar, para, desde la superficie, escrutar el fondo
marino. Se ha empleado tradicionalmente para localizar pulpos, peces
planos, etc., y arponearlos.
Mojarra (Diplodus vulgaris, Sargus
vulgaris): Su aspecto es
muy semejante al del sargo común, del que se diferencia en que su
boca es más estrecha y puntiaguda, pero, sobre todo, por las dos
bandas oscuras que le caracterizan: una que se extiende detrás de
los opérculos hasta el extremo dorsal, y otra, paralela, en el
arranque de la aleta caudal. En lo que respecta al resto del cuerpo,
no presenta las bandas difuminadas del sargo común y su librea es de
un gris plateado mucho más uniforme que la del anterior. Por lo
demás, se parecen mucho, comen lo mismo, viven en los mismos lugares
y se pescan de igual manera. Además, como sus poblaciones se hallan
juntas y revueltas, resulta frecuente capturar ejemplares de una y
otra especie indistintamente. Incluso los bálamos de mojarras y
sargos comunes suelen permanecer unidos, en ese difuso gregarismo
que caracteriza a los sargos, por lo que, en muchos lugares se
adopta el nombre de sargo para definir a ambas especies –incluyendo
los picudos- o el de mojarras, de igual manera. El crecimiento de la
mojarra es, sin embargo, menor que el del sargo común, y no suele
superar los 30 cm.
Mojojón:
Ver mejillón.
Moll:
Cat. Ver salmonete.
Moluscos:
Animales metazoos, provistos originalmente de concha (aunque pueden
haberla perdido en el transcurso evolutivo -como los limacos o el
pulpo- o haberse vuelto interna -muchos cefalópodos, como el
calamar-). Son en su mayoría, acuáticos, y poseen musculatura lisa,
aparato digestivo completo y aparato respiratorio compuesto de
branquias o pulmones. A menudo son hermafroditas.
Molva (Molva molva):
Es un gádido de considerable importancia por su volumen de capturas
en la pesca industrial. Se captura generalmente con artes de
arrastre.
Monofilamento:
Es el tipo de sedal más habitual. Como indica su nombre posee un
solo filamento, en oposición a los modernos trenzados.
Moma:
Ver babosa.
Morder:
Refiriéndose a la cabullería, consiste en sujetar un cabo,
metiéndolo en un pasador u otra pieza que impida que se deslice.
Morena (Muraena helena):
Pez carroñero y predador de aspecto
anguiliforme y temible dentadura ponzoñosa, que no presenta interés
como especie de pesca.
Morraguete:
Ver mugil.
Morralla:
Peces pequeños.//2. En algunas lonjas, peces de escaso valor
económico que se venden juntos y revueltos.
Mosca (pesca a):
Pesca en la que se emplean moscas artificiales. Se asocia a la pesca
con cola de rata o a látigo. Es decir, utilizando un sedal pesado
para poder lanzar un señuelo de peso casi nulo.
Mosca de mayo (Ephemera danica):
Perteneciente al género Ephemera, es muy abundante en la
naturaleza y en las cajas de moscas de los pescadores en su versión
artificial.
Mosca ahogada:
Es una mosca hundida, o sea que no flota, como la seca. Es
confundida por los principiantes con la ninfa, pero, al contrario
que ésta, la mosca ahogada lleva hackle y no suele ir lastrada, pues
está concebida para pescar a media agua.
Mosca seca:
Mosca artificial que flota.
Mosca de conjunto:
Montaje que, aunque no imite a ningún insecto en concreto, resulta
efectivo y a veces, polivalente.
Mosquero:
Aficionado que pesca a látigo.//2. Aficionado que monta sus propias
moscas.
Morraguete:
Ver mugil.
Mosquetón:
Ver quitavueltas.
Motón:
Pieza de a bordo que gira mediante una roldana.
Mouches-vairon:
Ver streamer.
Muble:
Ver mugil.
Muda (de crustáceos):
Los crustáceos poseen un caparazón a modo de esqueleto externo, que
protege su, por lo demás, frágil organismo. Dado que los crustáceos
crecen pero en algunos su caparazón no, una vez al año más o menos,
se produce la muda del viejo por uno nuevo que se ajusta mejor a su
nuevo y mayor cuerpo. Para ello, y no sin esfuerzo, deben
desembarazarse del antiguo, -que quedará abandonado simulando un
crustáceo disecado- y después permanecerán unos días guarecidos en
sus refugios o bajo las rocas del litoral, hasta que su nuevo
caparazón se endurezca lo suficiente. Este tiempo de espera es el
más delicado para los crustáceos, durante el cual son muy blandos y,
durante los primeros días, casi no pueden moverse. Los peces, que lo
saben, los buscan con avidez para comerse este tierno manjar.
Muelle:
Dique portuario. //2. Tubo de plástico o silicona, que lleva
enroscado un alambre en forma de muelle o espiral. Se utiliza como
cebador de fondo en la pesca de ciprínidos.
Muergo:
Ver navaja.
Muerte:
Agalla de los anzuelos.
Muerto:
Fondeo o lastre que permanece bajo el agua de forma permanente, con
objeto de servir de punto de amarre.
Mugil:
Nombre genérico para designar varias especies de la familia de los
mugílidos, muy abundantes en nuestras costas. Buenos nadadores y con
un marcado carácter eurihalino, forman gruesos cardúmenes
cohesionados que llegan a contar con miles de ejemplares. Estos
peces, aun siendo marinos, pueden ocupar una gran diversidad de
biotopos, entre los que se encuentran las aguas salobres de los
estuarios, e incluso los tramos bajos y medios de algunos ríos,
aunque lo más frecuente es encontrarlos en la desembocadura.
Aguantan asimismo una dosis importante de contaminación orgánica e
inorgánica y por ello es posible encontrarlos en zonas muy
degradadas, como son las proximidades de las alcantarillas, los
puertos industriales, etc. por lo que no siempre serán aptos para el
consumo humano, pues suelen adoptar un sabor y un aroma acorde con
los lugares donde se encuentran, que puede llegar a ser bastante
desagradable. Sin embargo, capturado en aguas limpias, es un pescado
de delicada carne blanca, que recuerda a la de la lubina. La
alimentación de estos peces es variada, pero prefieren los cebos
blandos –dada su ausencia de dientes, parece lógico- y comen o
absorben alimento, tanto en superficie cono en el fondo. Se pueden
pescar de muchas maneras, pero la que aquí recomendamos por su
sencillez es con una caña de lanzado ligera, un buldó o burbuja y un
pequeño anzuelo que irá cebado simplemente con pan. Después se
macizará la zona con puñados de trozos de pan y una vez veamos que
los múgiles comienzan a comer en la superficie, lanzaremos nuestro
aparejo entre ellos y trataremos de clavar en cuanto advirtamos que
nuestro trozo de pan desaparece en las fauces de un pez, aun antes
de notar su picada. Debemos tener presente, que estos peces no
muerden, sino que absorben el cebo, por lo que es necesario
clavarlos, y no esperar, como con otras especies, a que se claven
solos.
Mugílidos:
En nuestras aguas cuentan con varias especies a las que se dan
nombres distintos en cada región, a saber: lisas, galupes, mubles,
múgiles, mújoles, corcones, cabezudos, etc. Todas estas especies se
comportan de forma muy parecida entre sí, y son muy similares en
aspecto, así que a efectos de la pesca deportiva las tratamos como
una sola. Como característica principal, diremos que no tienen
dientes y se adaptan a gran cantidad de ecosistemas acuáticos,
algunos de ellos muy degradados y pobres.
Mujol:
Murc. Ver mugil.
Multiplicador (carrete):
Ver bobina giratoria.
Murena:
Ver morena.
Musclo:
Cat. Ver mejillón.
Musola (Mustelus canis, Mustelus
mustelus): Tiburón costero
frecuente en nuestras aguas.
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