El
vicesecretario de la Fuerza Aérea estadounidense, Peter Teets, ha
explicado al Congreso norteamericano que este "Internet en el cielo"
permitiría "a los marines en un Humvee, en un campo remoto o en
medio de una tormenta encender sus portátiles, pedir imágenes" a un
satélite espía y "descargarlas en segundos".
El Pentágono denomina a esta intranet 'Cuadrícula de Información
Global' o GIG, en sus siglas en inglés. Fue concebida hace seis
años, pero las primeras conexiones se tendieron hace seis semanas.
Según el rotativo, harán falta dos décadas y alrededor de 120.000
millones de dólares (92.500 millones de euros) para construir esta
intranet para la guerra.
El secretario de Defensa estadounidense ha dicho que
"posiblemente" la novedad que "más transforme" nuestras fuerzas "no
será un sistema de armamento, sino un conjunto de interconexiones".
El diario considera que ahora que el Ejército estadounidense se
enfrenta a enemigos que no representan a un país en concreto y que
no cuentan con aviones, tanques, barcos o cuarteles, el contar con
información de inteligencia instantánea para los soldados en el
campo de batalla transformará a las tropas en una fuerza más rápida
y violenta.
Algunos funcionarios del Pentágono consideran sin embargo que el
poder de las armas y de los blindajes es aún más importante que los
cables de fibra óptica y las conexiones sin cables, conocidas cono 'wireless',
tal y como muestran los combates que se libran en la actualidad en
localidades iraquíes como Bagdad o Faluya.
Según el rotativo, el 28 de septiembre pasado diversos
contratistas militares y empresas tecnológicas y de información
crearon un consorcio para desarrollar esta intranet para la guerra.
Entre algunas de las empresas se encuentra la aeronáutica Boeing,
las informáticas Hewlett-Packard, I.B.M. y Microsoft, o la agencia
de noticias Reuters