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Google
planea competir con Páginas Amarillas en España
La compañía lanzará en nuestro país su
motor de búsqueda Google Local, que ya funciona en EEUU, como parte
de una batería de productos con los que pretende reforzar su
liderazgo en un negocio con creciente competencia.
Google, el motor de búsquedas de Internet, extiende sus tentáculos.
La compañía, que controla el 92% de las búsquedas realizadas en
España, según datos de Nielsen/NetRatings, se enfrentará
directamente al negocio actual de Páginas Amarillas mediante Google
Local. Este servicio de búsquedas locales, que de momento funciona
en Estados Unidos y Canadá, llegará al mercado español, aunque en
estos momentos no hay un calendario oficial para este lanzamiento
internacional.
Google Local permitirá al usuario buscar servicios cercanos (como
restaurantes, tiendas o farmacias) , en la línea de lo que ofrecen
en Internet empresas como Páginas Amarillas o QDQ. “El modelo no
sería similar al de Páginas Amarillas porque no se basa en tener una
red de cientos de comerciales buscando anunciantes, sino en nuestra
tecnología de localización de información dentro de Internet”,
explica Miguel de Reina, director comercial de Google para España y
Portugal.
Pago por clic
La compañía replicaría también aquí su modelo de negocio del
buscador, basado en los ingresos de publicidad según la modalidad de
pago por clic: es decir, el anunciante paga únicamente si el
internauta pincha en los enlaces patrocinados que aparecen junto a
los resultados de la búsqueda.
El sistema de Google no está basado en tarifas publicitarias porque
el coste por clic se subasta, de forma que se fija el precio en
función del número de anunciantes que pujen por la palabra a la que
quieren ligar su publicidad. “La posición dentro de la lista de
enlaces depende al 50% de la agresividad en la puja del anunciante y
en otro 50% del ratio de clics que reciba. Si es menor del 0,5%, no
aparece”, explica Miguel de Reina.
La filial española de Google trabaja, desde su apertura en marzo de
2003, como una oficina comercial en la búsqueda de publicidad y de
programas de sindicación, es decir webs que utilizan el motor de
Google (en España el Grupo Vocento, Terra y Ya.com). Aunque la
compañía no desglosa datos a nivel local, Miguel de Reina asegura
que tienen miles de anunciantes en nuestro país.
El pago por clic supone el 40% del mercado de publicidad online,
según datos de Interactive Advertisement Bureau (IAB) del segundo
trimestre de 2004, frente al 29% del mismo periodo del año anterior.
En España, sin embargo, aún queda mucho camino por recorrer, puesto
que el año pasado apenas suponía un 3-4% del total del mercado
publicitario en Internet.
Microsoft ataca
El lanzamiento de Google Local no es la única novedad de la
compañía, que tiene una batería de nuevos servicios para enfrentarse
a una competencia creciente. Microsoft, que acaba de lanzar la
versión de prueba de su nuevo motor, y Yahoo! se perfilan como los
grandes contrincantes.
“Microsoft siempre preocupa. En cualquier momento los competidores
pueden acertar y lanzar un buen buscador que sea competencia seria,
pero hasta la fecha no lo han conseguido”, apunta Miguel de Reina.
Google intenta contrarrestrar a los nuevos competidores y ha
ampliado el número de páginas que indexa el buscador: de 4.3000
millones a 8.050 millones, frente a las 5.000 que promete MSN, de
Microsoft.
Google es el líder a batir porque alrededor del 70% de las búsquedas
que se hacen en el mundo utilizan su tecnología, aunque la cuota
directa del buscador (sin contar otras webs que utilizan su
tecnología) es del 51,7%, según datos de la consultora Starmarket
del mes de junio.
Líder en España
España, con un 92% de couta, es el país donde Google ha alcanzado
una mayor penetración. El segundo, MSN tiene un 2,4%, mientras
Yahoo! posee un 1,6%. “No sabemos a qué se debe este éxito en
España. Quizá porque Google se ha basado mucho en las
recomendaciones entre amigos, algo que funciona especialmente en
España”, apunta Miguel de Reina.
Con el aumento de la competencia, Google tiene más que perder que
ganar. Sobre todo en España, donde parece difícil que pueda mantener
la cuota, según reconoce Miguel de Reina. “Tenemos una posición
privilegiada que queremos proteger mejorando el buscador y
consiguiendo nuevos miembros dentro del programa de sindicación”,
explica Miguel de Reina.
A pesar de los nuevos lanzamientos (el último ha sido la
presentación en español de Blogger, una herramienta que permite
publicar estas páginas de información personal o blogs en Internet),
“no queremos ser un portal; el buscador y la plataforma publicitaria
siguen siendo nuestras áreas estratégicas ”, matiza.
Poner orden en el PC
“Google ha muerto, viva Google Desktop”. Miguel de Reina dice que
recibió con estas palabras el lanzamiento de esta herramienta que
funciona como un buscador para el ordenador personal y que en su
opinión es una auténtica “killer application”.
La aplicación se puede descargar de forma gratuita desde Internet y
se aloja en el sistema operativo Windows. Ahí indexa todo el
contendio del PC (desde documentos a mensajes de chat o correos
electrónicos), para poder encontrar cualquier tipo de información
que busque el usuario en su disco duro local. “Es el único caso en
el que no hay un modelo de negocio detrás. Es una aplicación
gratuita que surge de una demanda en el mercado porque hasta ahora
las búsquedas a este nivel son casi siempre infructuosas. Nosotros
conseguimos ganarnos la credibilidad entre los usuarios”, lo que
revierte en nuestra marca, explica Miguel de Reina.
A la búsqueda de la mejor oferta
Además del buscador generalista, Google tiene otra serie de motores
especializados. En esta línea se enmarca Froogle, una versión de su
tecnología que permitirá realizar búsquedas en el ámbito del
comercio electrónico. Aún no hay fecha prevista para su lanzamiento
en España. De momento funciona en Estados Unidos, Canadá y Reino
Unido, y ahora se está preparando la versión para Alemania.
Este motor permitirá a los usuarios buscar productos en cibertiendas
electrónicas teniendo en cuenta criterios como el rango de precio.
En Internet ya hay buscadores de comercio electrónico como Kelkoo,
que adquirió Yahoo!, pero no funcionan exactamente igual. “ En
Kelkoo aparece sólo la empresa que tiene acuerdos comerciales con
ellos, en la nuestra cualquiera que tenga su producto en Internet”,
apunta Miguel de Reina. Aquí, de nuevo, los ingresos procederán de
los enlaces patrocinados.
Organizar el correo
Otra de las apuestas de Google es Gmail, una aplicación de correo
electrónica gratuita que de momento sigue en pruebas. “No hay fecha
prevista para su explotación porque tenemos que aprender a gestionar
las cuentas de correo, un negocio totalmente nuevo para nosotros”,
explica Miguel de Reina.
Además, Google depende del dictamen de Bruselas porque Gmail ha
generado controversia debido a su modelo de negocio basado en la
publicidad contextualizada. Es decir, la tecnología identifica
palabras clave en los mensajes de correo y emite enlaces a
anunciantes en la página donde se visualizan los e-mails, una forma
de ampliar la cobertura del modelo de pago por clic. “Estamos
explicando en Bruselas que esto no viola la correspondencia porque
es algo automático. Si no recibimos autorización, habría que pedir
permiso al usuario”, explica De Reina.
Incertidumbre ante la posible venta de acciones por parte de los
empleados
Las acciones de Google, el buscador más utilizado de Internet,
cayeron ayer un 6,67%, hasta 172,54 dólares (133 euros). ¿El motivo?
Los empleados de la compañía podían poner a la venta 39,1 millones
de títulos que poseen, tras finalizar el plazo durante el que no
podían venderlos. Esta cantidad de acciones casi duplica la cifra
que cotiza en bolsa (27,2 millones de títulos), lo que podría
presionar a la baja el precio de los títulos. Google salió al parqué
el pasado 19 de agosto, culminando así la oferta pública de venta de
acciones más esperada del año, pero también la más enrevesada.
La historia empezó con un complicado sistema de subasta holandés
para determinar el número y el precio de las acciones que saldrían
al parqué, relegando la labor de los bancos de inversión y acercando
el sistema de colocación a los pequeños inversores. La confusión se
hizo mayor cuando Google, presionado por los inversores que
consideraban elevado el precio de los títulos, se vio obligado a
rebajar el precio orientativo de su OPV –fijado entre 108 y 135
dólares–, hasta una horquilla de 85 y 95 dólares.
El desconcierto aumentó cuando la compañía decidió restringir la OPV
sólo a inversores estadounidenses.A todos estos problemas se sumó
una investigación del regulador bursátil estadounidense (SEC, en sus
siglas en inglés), por la posible entrega irregular de acciones a
los empleados entre 2001 y 2004. Y la entrevista que los fundadores,
Sergey Brin y Larry Page, concedieron a Playboy, rompiendo el
silencio al que obliga la normativa bursátil a los ejecutivos de las
empresas que están en proceso de salida a bolsa, situó a Google en
el ojo del huracán.
Ahora, casi tres meses después de la esperada salida a bolsa, Google
vale un 103% más que aquel 19 de agosto, alcanzando una
capitalización bursátil de 47.177,9 millones de dólares, una cifra
que está 3.333 millones por debajo de la de su rival Yahoo!
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