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QUE ES UN
DECANTADOR PARA VINO
El decantador es
el elemento que hace posible el disfrute de los vinos más viejos ya
que, gracias a él, se pueden quitar unas partículas que se han ido
depositando en el fondo de la botella.
Son
molestas a la vista y al paladar y proceden de la materia colorante
del vino que se ha ido solidificando. Este utensilio también sirve
para quitar los aromas poco gratos debidos a la falta de oxígeno.
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Antecedentes
Las frascas o jarras de los romanos pueden considerarse el
precedente de los actuales decantadores. Eran unos envases,
generalmente cuadrados, elaborados en plata o en vidrio. Sin
embargo, antes se usaron cántaras de barro, con unas pequeñas asas y
cuello pequeño adornadas con algún dibujo y coloreadas con barniz
marrón, gris azulado o incluso con un barniz de sal que daba cierta
rugosidad a la superficie. La gente de gusto más refinado servía el
vino en envases de porcelana china o de cristal de roca adornados
con oro o plata dorada.
El bronce y la plata fueron los materiales más usados durante la
Edad Media en el servicio del vino. Poco a poco se fueron
sustituyendo por el vidrio y éste, a su vez, por el cristal. El año
revelación del cristal fue 1670 cuando George Ravenscroft comenzó a
fabricar envases de servicio de vino en cristal. Eran unos
utensilios largos y cilíndricos de grandes hombros y un cuello
estrecho del que se abría una “media luna”, donde se ajustaba un
tapón en forma de pera. También se fabricaban jarras muy decoradas,
con formas parecidas a las actuales botellas. Las formas y los
diseños se multiplican a partir del siglo XVIII y en algunas jarras
se indicaba el nombre del vino para el que estaban destinadas.
Son menajes útiles, pero también sumamente artísticos, porque en
ellas el artista dejaba volar su imaginación. Este arte particular
evoluciona con la historia del arte propiamente dicha. Así, en el
S.XIX surgen modelos llenos de fantasía.
En la actualidad
El decantador hoy en día es un utensilio de formas dispares que
ayuda a decorar una mesa. Los hay muy variados, pero todos tienen
que ser de cristal transparente para ver con claridad el color,
tener una capacidad aproximada de un litro para que pueda contener
perfectamente la botella standard de 75 cl. que permite respirar al
vino y, finalmente, disponer de una boca ancha que evite derramar el
líquido cuando se está trasvasando.
Existen decantadores con forma de botella, de jarra, redondos y
pueden llevar motivos diversos. Es un objeto de culto que, en muchas
ocasiones, se puede convertir en el sueño de algún coleccionista
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