Una fuente del tribunal islámico que juzgó a la mujer dijo que la
familia emiratí para la que trabajaba la denunció a la policía y la
acusó de adulterio y de quedarse embarazada.
Su caso fue referido al departamento del fiscal general en el
emirato de Ras Al Jaimah, uno de los siete reinos que componen la
federación de los EAU, que ordenó una prueba de embarazo. Salió
positiva.
La prensa, que no informa sobre la nacionalidad de la asistenta,
tampoco especifica si recibirá los latigazos durante el embarazo.
El periódico dice que la mujer se negó a revelar la identidad del
padre del niño, a pesar de que fue interrogada por la policía y el
fiscal.
La fuente añadió que los 150 latigazos se administrarán en dos
fases y que con posterioridad la mujer será deportada.