Vacaciones con mi suegra
Con la llegada
del verano se empiezan a planificar las vacaciones y muchas familias
deciden ir juntas. La típica estampa de la cuñada, el hermano, los
sobrinos, el perro y la abuela se siguen dando en muchas familias.
Resulta una forma cómoda de salir de vacaciones. Simplemente
consiste en trasladar la vida de la ciudad a un lugar de veraneo, en
ambos sitios, los participantes son los mismos.
Con
la llegada de los niños, es más fácil que estás situaciones se den.
La relación con los padres cambia por completo. De vivir una etapa
completamente independiente en pareja, con la llegada de los niños,
pasamos a otra etapa en la que los abuelos vuelven a tomar
protagonismo. Acuden a casa, ayudan con los bebés, cuidan de los
nietos, etc.
En verano, incluso se animan a salir
de veraneo con nosotros, algo que parecía impensable tan sólo unos
años atrás. En fin, todo parece ideal. El problema está en las
discrepancias que pueden surgir cuando la familia política se viene
de veraneo con nosotros o cuando, no podemos controlar el hecho de
que se apunten a todas y de que nuestra pareja no haga nada por
impedirlo.
Tal vez tu marido o pareja esté
deseando salir de vacaciones con sus padres y hermanos, pero a ti no
te hace ni pizca de gracia disfrutar de unas vacaciones en familia.
Cada uno tenemos nuestros gustos y tal vez nos apetezca disfrutar y
relajarnos en la playa sólo con los nuestros.
¿ Problemas con
la suegra?
Desde
luego que todo esto puede ser motivo de discusión cuando estamos
planificando el veraneo y tendremos que poner en práctica nuestras
habilidades de comunicación para llegar a buenos acuerdos.
Es
importante que la pareja tenga claro como quieren que sean sus
vacaciones y hasta donde están dispuestos a consentir ciertas cosas.
Si llegamos a ese acuerdo, el hecho de compartir vacaciones con la
suegra puede ser algo beneficioso para todos.
Durante
las vacaciones, discutiremos los conflictos entre los dos , sin
dejar que la suegra o la cuñada entren en acción. Normalmente,
cuando creen que poseen el derecho de opinar acaban siendo la causa
de los mayores conflictos.
Además,
discutiremos los conflictos que surjan con los padres entre los dos
y nunca dejaremos que se vean nuestras discrepancias delante de la
suegra airada ya que servirán para darle más fuerza a sus
razonamientos.
Es
importante seguir unas reglas básicas de comunicación, no usaremos
insultos ni recriminaciones hacia la familia política, puesto que, a
pesar de todo, son sus padres. Utilizaremos un lenguaje sosegado y
tranquilo, e intentaremos buscar soluciones que nos reconforten a
los dos
También,
mantendremos un buen trato con la suegra, la discusiones serán
pasajeras y no servirán para no hablarnos al día siguiente. Muestra
buen talante y disfruta de tu tiempo de ocio, no hagas caso de
comentarios que no te gusten y alíate con tu pareja para
sobrellevarlo con humor. A veces, esos comentarios de la suegra
tampoco gustan a tu marido, su propio hijo, pero él a aprendido a
aceptarla y tu no.
Únete a él para reíros de estos comentarios, sonrisas de complicidad
y miradas indirectas te ayudarán a sobrellevarlo mejor.
Otra
buena táctica será crear una alianza con tu suegra, no es
obligatorio llevarse mal y lo mejor que puedes hacer es decirle todo
lo que piensas de sus comentarios y acciones. De este modo, dejando
claro lo que piensas, podrás enseñarla donde está el límite.
También puedes interesarte por sus cosas y hablar de personas que
conocéis y de cotilleos, será el camino para estar más unidas. Si lo
vives como una competencia lo pasarás mal.
Aprende a distribuir tu tiempo
A
la hora de llegar a acuerdos con tu pareja, también podéis organizar
cómo distribuir el tiempo con el resto de la familia que va con
vosotros de vacaciones.
No
permitáis que los demás os organicen la vida. Podéis dedicar alguna
noche a salir solos a cenar y a dejar a los demás en el hotel o a
hacer alguna visita turística sin tener que ir acompañados de
suegra, cuñada, perro, etc...
Dejad claro vuestra intención antes de salir y no os sintáis
culpables por abandonarles. El salir juntos de vacaciones no debe
suponer una obligación, por eso tienes que hacer siempre lo que a ti
te apetezca en cada momento, unas veces será con todos y otras, solo
Desconecta
Por otro
lado, si las relaciones están tensas, podrás darte un tiempo de
recuperación en el que te dediques sólo a ti.
Este tiempo de desconexión te dejará la mente más sosegada. Podrás
bajar a la piscina tú sola, o salir a dar un paseo después de cenar,
no tengas miedo a parecer un bicho raro y haz lo que desees en cada
momento.
Las vacaciones son para desconectar y
para disfrutar, si te llevas consigo toda tu vida cotidiana a la
playa con todos sus personajes, no desconectarás. Terminarás
haciendo lo mismo, con las mismas personas pero en diferente lugar.
¿Realmente eso es relajante?
Todos necesitamos momentos de
desconexión. En el caso de que durante el año pases muchos días con
la familia política, intenta que el verano sea sólo para vosotros.
Deberás llegar a acuerdos y negociaciones con tu pareja antes de
salir. Es importante a que aprendáis a decir “no” a las demandas de
los demás que no os interesan. No se puede vivir en un mundo de
obligaciones pendiente de quedar bien con los demás. ¿Cuándo os
tocará a vosotros?
No dejes que te
manipulen
Hay
que tener en cuenta, una serie de reglas de manipulación para saber
si estás cayendo en ellas o no. Por ejemplo, cuando se plantean las
vacaciones y la suegra se apunta sin previo aviso o sin haberla
invitado. ¿ Vosotros lo consentís a pesar de que pueda estropearos
vuestros días de relax? ¿Qué motivos hay detrás? ¿Por qué lo
aceptáis?
Probablemente existan en vuestra cabeza determinados pensamientos
que os hacen sentir mal y permitir que esto ocurra cuando no lo
deseáis.
A
menudo, nos hacemos sentir culpables de tenerles abandonados, de no
hacerles caso, de no saber devolverles lo que hicieron por nosotros,
etc..
Si
nuestros padres o suegros saben aprovecharlos, utilizaran nuestra
inseguridad para acabar entrando en nuestras vidas e, incluso,
disfrutándola por nosotros.
Si
crees que algo de ésto te pasa a ti o a tu pareja, ponle remedio lo
antes posible, intenta que estos pensamientos de culpa desaparezcan
y no dejes que los demás os manipulen.
Intenta ver la escena desde fuera como si fueras un espectador y te
resultará más fácil ver claro el papel que desempeña cada uno y cuál
es el problema.
Si
está en tu pareja, ayúdale a desvincularse de esa dependencia
emocional que tiene de su madre o padre y razona con él cual es la
actitud más coherente a seguir. Evita las discusiones y los
enfrentamientos, sólo ayudarán a empeorar la situación.
Pon
en marcha tus habilidades de comunicación para ayudar a tu pareja a
sentirse reforzado ante sus padres y así, decidir , por sí mismo, lo
que quiere hacer con sus vacaciones.
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