Según informa la NASA en su página web,
el sensor es uno de los cuatro colocados en el tanque de
combustible, y protege uno de los motores del transbordador
haciendo que éste se apague en el caso de que la nave se queda con
un nivel demasiado bajo de combustible durante el ascenso.
Los sensores "por alguna razón no
funcionaron bien hoy y tendremos que anular este intento de
lanzamiento", señaló el director de la misión, Mike Leinbach, a su
equipo. "Comprendo todo el esfuerzo que hemos hecho juntos, pero
esto no conducirá a un intento de despegue hoy", agregó.
No es la primera vez que estos
sensores funcionan mal. Durante una prueba de carga de
combustible el pasado abril, uno de los sensores funcionaba de
manera intermitente. No se pudo descubrir la causa, pero la NASA
sustituyó todo el tanque e instaló un calentador para prevenir una
acumulación peligrosa de hielo.
Los directivos decidieron que la
carga de combustible el día del despegue sería la prueba definitiva.
"Estamos decepcionados, pero volaremos otro día", prometió el
astronauta David Wolf desde el control de despegue.
En el momento del anuncio de la
suspensión, seis de los siete astronautas de la misión estaban ya
acomodados en los asientos y listos para la primera misión de un
transbordador desde que en febrero de 2003 el
Columbia estalló cuando retornaba a la Tierra.
El comentarista de la televisión de
la NASA que retransmitía en directo las operaciones previas al
despegue, George Diller, fue el primero en dar la voz de alarma, al
anunciar que los ingenieros habían detectado un problema con uno de
los sensores de combustible de los tanques. "No estaremos en
condiciones de volar hoy", dijo.
La agencia espacial no ha aclarado
cuándo reintentará el lanzamiento, aunque la ventana de tiempo está
abierta hasta el próximo 31 de julio. Los responsables de la NASA
han asegurado que la nueva fecha de despegue dependerá "de la
complejidad de las operaciones para reparar el sensor del tanque".
Apenas unos minutos después del
suspenso del despegue, la comandante Eileen Collins era la
primera en abandonar el Discovery, seguida por toda la
tripulación. Se espera que en unas horas la NASA convoque una rueda
de prensa para dar una explicación oficial al suspenso de la
operación.
En las 24 horas previas al
lanzamiento, el Discovery había sufrido dos 'incidentes menores'
que según los técnicos no suponían un peligro para la misión, por lo
que la cuenta atrás siguió adelante