El
despliegue de MARSIS, previsto inicialmente en abril pasado, fue
descartado ante la posibilidad de que sus antenas pudieran dañar la
sonda Mars Express, pero ha sido finalmente autorizado al
considerase que los riesgos son limitados.En los últimos ocho
meses, la ESA trabajó en colaboración con el Laboratorio de
Propulsión Espacial (JPL) de la Agencia Espacial Estadounidense
(NASA) para determinar los riesgos que el despliegue del radar
podría tener en la misión.
La ESA autorizó el despliegue del radar a la vista de "los
resultados de los análisis, que muestran los escenarios de impacto
posible (de las antenas con la sonda), la cantidad de energía en
juego, la naturaleza de los materiales y las condiciones físicas que
hay en el espacio".
Los científicos reconocen que existe "un riesgo de impacto", pero
aseguran que "la cantidad de energía" perdida sería "débil" y "la
probabilidad de daño grave mínima".
"En el peor de los casos, el radar MARSIS deberá ser considerado
como perdido, parcial o enteramente. Sin embargo, los análisis
muestran que los sistemas de control de Mars Express podrían
afrontar un bloqueo y reducir las incidencias sobre los otros
instrumentos científicos", precisó la ESA.
En este contexto, la agencia prepara el despliegue del radar para
la primera semana de mayo, aunque no descarta adelantarlo a la
última de abril "si los preparativos necesarios son terminados antes
de lo previsto".
En caso de que el despliegue de MARSIS sea un éxito, el radar
podría estudiar la superficie de Marte hasta el próximo 30 de
noviembre, fecha prevista para el final de la misión Mars Express, a
menos que ésta sea prolongada.
Lanzada el 2 de junio de 2003, la sonda Mars Express llegó al
plantea rojo el 25 de diciembre de ese mismo año y, un mes mas
tarde, se colocó en la órbita de ese planeta, desde donde estudia su
cartografía, el conjunto de su atmósfera y su composición química y
envía a Tierra imágenes de la superficie.