Así
lo puso de manifiesto hoy la Asociación de Internautas (AI), en un
documento en el que considera que estas cifras suponen un
estancamiento de la penetración social de Internet en España, país
que en esta materia ocupa el lugar 17 entre los 25 países miembros
de la Unión Europea.
En cuanto al número de conexiones a Internet de alta velocidad o
banda ancha el volumen alcanzó los 3,21 millones al cierre del
pasado mes de noviembre.
En cifras absolutas, 2,47 millones de conexiones ADSL son
agregadas de Telefónica, 98.000 líneas desagregadas de la operadora
dominante, mientras que el mercado del cable el número de conexiones
fue de 740.000 conexiones en 2004, lo que supone el 23,5% de cuota
de mercado de Internet de alta velocidad.
Banda ancha
Según la AI, un crecimiento mensual en el entorno de las 75.000
líneas de banda ancha "no palia el estancamiento del crecimiento de
la población internauta española", ya que este dato "indica que el
mercado es incapaz de hacer ofertas de interés que acerquen a España
a la media Europea de usuarios de banda ancha".
En Europa más de la mitad de los usuarios de Internet tienen una
conexión de alta velocidad en casa, lo que ha ayudado a llevar el
número de internautas a la cifra de 100 millones.
Así, en octubre de 2004, 54,5 millones de europeos navegaban por
Internet con una conexión de banda ancha, lo que supone un aumento
del 60% desde los 34,1 millones del año anterior. Sin embargo, en
España los usuarios de banda ancha son sólamente el 30% de la
población.
Esta situación se ve agravada porque más del 80% de las
conexiones de banda ancha corresponden a zonas urbanas, solo entre
Madrid y Barcelona suman la mitad de las líneas de banda ancha
instaladas.
De esta forma, en determinados barrios de estas ciudades los
ciudadanos tienen posibilidad de elegir el acceso a Internet vía Red
Telefónica básica, ADSL, cable modem, "Wi- fi" e incluso "PLC",
mientras que 4 millones de abonados telefónicos no tienen cobertura
Adsl y 16.000.000 no tienen acceso al cable modem.