No tengo intención por medio de este artículo de meterme en
cuestiones técnicas o filosóficas acerca de si conviene o no
utilizar tal o cual navegador.
Este artículo nace por una
discusión que tuvo su origen cuando en el
suplemento de informática de uno de los medios más
importantes de Argentina (
Diario Clarín ) , uno de sus periodistas recomienda la
utilización de Internet Explorer luego de haber tenido varios
problemas con Mozilla para ingresar u operar en diferentes
sitios que visita habitualmente; artículo que ocasionó cientos
de posts en diferentes weblogs de habla hispana y una catarata
de e-mails en su buzón.
La cuestión a mi entender es la siguiente. Si bien, como
periodista de un medio de tal magnitud y además con la
posibilidad de emitir una opinión destacada dentro de un
suplemento de informática, su artículo de la edición en cuestión
deja mucho que desear. Hay algunas cuestiones sobre las que
debemos meditar aquellos que de alguna manera nos encontramos
inmersos en el mundo de la informática, ya sea diseñando,
programando, asesorando, o lo que fuere.
Blake Ross uno de los principales desarrolladores de
"Firefox", y con apenas 20 años de edad, cuando en una
entrevista se le pregunta: Por que dentro de los programas "open
source" que existen en la actualidad, el navegador "Firefox" ha
tenido tanto éxito. Responde: que uno de los principales motivos
era que hasta su madre podía utilizarlo.
Y siguiendo la misma línea de pensamiento, como diseñadores o
desarrolladores de software debemos entender que el mismo debe
brindar a sus usuarios beneficios, ya sea en términos
económicos, de tiempos, o lo que fuere. El software debe
permitir que una tarea se pueda llevar a cabo de manera mas
eficiente y con menor costo si es posible que como se viene
desarrollando actualmente.
Entonces desde esta óptica, si este periodista en su
desafortunada redacción hubiese dicho que para llevar a cabo
determinadas tareas en ciertos sitios web debía hacerlo
necesariamente con Internet Explorer ya que de otra manera no
podría efectuarlas, se hubiera ahorrado unos cuantos dolores de
cabeza y además les habría dejado planteado el problema a los
verdaderos responsables del mismo, que son aquellos que diseñan
sitios o software sin tener un mínimo de respeto por los
estándares sobre diseño y demás cuestiones relacionadas con este
aspecto, que además lo seguirán haciendo mientras haya un
navegador que corrija sus errores.
En definitiva la discusión está planteada y en mi opinión no
son los usuarios quienes deben conocer sobre cuestiones pura y
exclusivamente técnicas, sino quienes desarrollan las
aplicaciones, sean del tipo que sean