Estos
resultados, que superan las previsiones de los analistas, confirman,
según el banco, la buena marcha del negocio, lo que demuestra el
incremento cercano al 15% de los ingresos por comisiones, hasta los
175,07 millones de euros, sobre todo gracias a las cobradas por
gestionar fondos de inversión y de pensiones.
Sin embargo, de los principales márgenes que se utilizan para
medir distintos aspectos del funcionamiento del banco, sólo se elevó
el ordinario, que mide precisamente la evolución de las comisiones y
de las operaciones financieras, que creció el 2,1%, hasta los 605,4
millones de euros, mientras que el de intermediación o diferencia
entre lo que cobra por sus créditos y paga por sus depósitos,
retrocedió el 2%, hasta rozar los 403 millones.
Por su parte, el margen de intermediación, la diferencia entre lo
que la entidad cobra por sus créditos y paga por sus depósitos,
retrocedió el 2%, hasta rozar los 403 millones de euros, y el de
explotación o típico de la actividad bancaria se situó en los 283,87
millones de euros, un 2,9% menos que el registrado en el conjunto
del pasado ejercicio.
Este retroceso se explica por el incremento del 7% que
registraron el año pasado los gastos generales del banco, que se
situaron en 321,5 millones de euros, debido, en parte, a la fuerte
inversión realizada en la apertura de 20 nuevas oficinas
especializadas en pymes.
Aumentan los créditos
Las cuentas presentadas por Bankinter reflejan, además, un
incremento del 13,83% en la actividad crediticia, una cifra inferior
a la que previsiblemente presentarán la mayoría de sus competidores,
debido principalmente a su crecimiento más moderado en hipotecas.
Al término de 2004, los créditos concedidos por Bankinter
ascendían a 18.744 millones de euros, después de que los préstamos
con garantía real, los que incluyen las hipotecas, aumentaran un
14,05%, hasta 12.995 millones.
En este apartado también se nota el hincapié que la entidad está
haciendo en el negocio con pymes, ya que los créditos concedidos a
este sector crecieron un 22,9%, frente al 14,3% de particulares y el
10,1% de grandes empresas.
Sin embargo, la calidad de la cartera crediticia no se vio
perjudicada por el incremento de las hipotecas, ya que la morosidad
siguió bajando el año pasado, hasta el 0,21%, lo que equivale a sólo
54,40 millones de euros en créditos dudosos.
Un 24,7% más de beneficio
El banco obtuvo un beneficio bruto de 266,5 millones de euros, un
24,7% más que el año anterior, un crecimiento que no se trasladó
totalmente al beneficio neto, debido al fuerte incremento de los
impuestos, del 36,4%.
Por segmentos de negocio, destacó la buena evolución de áreas
como la banca privada, que creció un 15,29%, o la de pequeñas y
medianas empresas (pymes), una de las principales apuestas del banco
para este ejercicio, que lo hizo en casi un 6%.
Bankinter también resalta la buena evolución del negocio de los
seguros, que contribuyó de forma clara a los resultados, con unos
beneficios de 20,4 millones procedentes de BK Seguros de Vida y de
16,6 millones aportados por Línea Directa Aseguradora