El mencionado
problema tiene su origen en el
tratamiento de la información del
historial. En la práctica, puede ser
aprovechado por un atacante si
consigue llenar el archivo histórico
"history.dat", mediante un sitio web
malicioso (en el que, por ejemplo,
se genere -con un JavaScript- un
título de gran tamaño). Un usuario
que visite el referido sitio
comprobará que el navegador se
cierra cada vez que intente
utilizarlo. Para recobrar su
funcionalidad será necesario
eliminar el archivo "history.dat".
Como contramedida se puede configurar Firefox para que al cerrarse se limpie la información del historial, aunque esto puede afectar a algunas funcionalidades del navegador
Como contramedida se puede configurar Firefox para que al cerrarse se limpie la información del historial, aunque esto puede afectar a algunas funcionalidades del navegador