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Accidente en una
planta nuclear de Japón: al menos 4 muertos
En el accidente
más grave de la historia nuclear de Japón, al menos cuatro personas
murieron y otras siete resultaron heridas ayer por un escape de
vapor en una planta de energía atómica de Mihama, al oeste de Tokio.
Se trata del cuarto incidente de este tipo en los últimos 25 años
en ese país, y reavivó la polémica sobre la seguridad en las
centrales nucleares.
La planta, sobre la costa del mar de Japón, a 340 kilómetros de la
capital, tiene reactores de agua presurizada de 826.000 kilowatios
de capacidad cada uno.
Según un comunicado de la compañía que administra la central de
Mihama, la Sociedad Eléctrica de Kansai (KEPCO), el accidente
ocurrió a las 15.28, cuando el funcionamiento de uno de los tres
reactores, el Nº 3, se interrumpió automáticamente debido a una
alerta de origen desconocido. A esa hora había más de 200 empleados
en la planta.
El vapor se escapó entonces en la zona de turbinas que permiten
refrigerar el agua del reactor. En esa sala, un grupo de once
trabajadores de una compañía auxiliar realizaba una inspección de
rutina y quedó expuesto al chorro de vapor, de una temperatura
superior a los 200 grados.
Aunque no se conocen las causas exactas del accidente, KEPCO —la
segunda empresa de energía eléctrica en Japón— informó que se
encontró un orificio de unos 50 centímetros de diámetro en una de
las tuberías por donde circula el vapor.
Los siete heridos sufrieron quemaduras o insuficiencias cardíacas y
respiratorias, y fueron enviados al hospital en helicóptero para un
tratamiento especializado. Uno de ellos estaba anoche en condiciones
gravísimas, y otros tres, en estado delicado.
Un responsable de la Agencia para la Seguridad Nuclear e Industrial
aseguró sin embargo que el escape no es radiactivo, ya que
las turbinas funcionan con agua que circula por canales
independientes del agua para enfriar los reactores.
Las autoridades municipales también negaron peligros en las
inmediaciones, y no se evacuó a quienes viven cerca de la planta.
El accidente ocurrió apenas unas horas después de una ceremonia en
la ciudad de Nagasaki para recordar a los 74.000 muertos del 9 de
agosto de 1945, por la bomba atómica lanzada por EE.UU. Luego de
participar de este homenaje, el primer ministro japonés,
Junichiro Koizumi, prometió lanzar una exhaustiva investigación
sobre el escape de vapor en Mihama.
"Queda por aclarar la causa. Se deben poner en marcha de forma
efectiva medidas preventivas y de seguridad", declaró Koizumi.
Por su parte, el director general de KEPCO, Hiroshi Matsumura, pidió
disculpas por este accidente "sumamente lamentable".
Japón es el tercer productor mundial de energía nuclear,
detrás de Estados Unidos y Francia, según la Agencia de la Energía
Nuclear, con sede en París. La energía atómica representa más de la
cuarta parte de la electricidad en ese país asiático, que tiene 52
centrales y cuatro más en construcción, según la AEN.
Pero la seguridad en las plantas nucleares parece ser todavía un
tema pendiente. De hecho, la central de Mihama ya había sido
escenario de otros incidentes.
El 9 de noviembre pasado se produjo un escape de refrigerante
primario con material radiactivo en el reactor Nº 2 de esa central.
Y en febrero de 1991 se rompió una tubería en un generador de vapor
y se filtraron 55 toneladas de agua radiactiva del sistema principal
de refrigeración.
Grupos ecologistas denuncian hace tiempo que la carencia de un
control exhaustivo de las empresas privadas que se encargan de
explotar la energía atómica en Japón podría provocar accidentes más
graves. De hecho, en otro accidente ayer, cuya difusión fue opacada
por el de Mihama, la central nuclear de Shimane sufrió un incendio
que no provocó víctimas ni escape de radiación, pero contribuyó a
alimentar la preocupación de los japonesesFuente :
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