DESCUBREN UNA SUPER-TIERRA CON POSIBILIDADES
DE TENER AGUA Y VIDA
Un equipo internacional de científicos ha descubierto una
súper-Tierra que orbita en la zona
habitable de su estrella, a unos 22 años luz de nuestro
planeta, con más posibilidades de tener agua y vida que cualquier
exoplaneta, según anunciaron en la publicación Astrophysical
Journal Letters. "Este planeta es el mejor candidato nuevo para
contener agua líquida y, quizás, la vida tal como la conocemos",
asegura el español Guillem Anglada-Escudé, director de la
investigación junto con Paul Butler, de la Institución Carnegie para
la Ciencia.
Con un período orbital de unos 28 días, el planeta GJ 667Cc, que
calculan que tiene 4,5 veces la
masa de la Tierra, gira alrededor de su sol en la zona
donde la temperatura no es ni demasiado caliente ni demasiado fría
para que exista agua líquida en su superficie. "Esto se tiene que
entender en un sentido relativo, pero comparado con los que ya se
han descubierto éste es ahora mismo el mejor ajuste a lo que
podríamos esperar", ha dicho Anglada-Escudé.
En la órbita en la que está el planeta satisface las
condiciones en las que podría
existir agua, sin necesidad de cumplir otros requisitos
como sucede con algunos planetas descubiertos que, por ejemplo,
necesitarían una atmósfera con muchos gases invernadero.
El nuevo planeta recibe el 90% de la luz que recibe la Tierra. Sin
embargo, debido a que la mayor parte de su luz entrante está en la
banda del infrarrojo, el planeta absorbe un mayor porcentaje de esta
energía, que calculan puede ser la misma que la Tierra absorbe del
Sol, apuntan. "Es el mejor candidato a tener agua líquida, cumple
las condiciones más adecuada, si hubiera un marcador de cero a cien,
éste estaría en el ochenta,
mientras que los otros estarían en el sesenta o cincuenta", aseguró
el científico.
Los investigadores encontraron evidencia de al menos uno y
posiblemente otro u otros dos planetas
orbitando la estrella GJ 667C,
que se encuentra a unos 22 años luz de la Tierra.
Otros posibles planetas
El estudio indica que la estrella pertenece a un sistema triple y
tiene una composición diferente al Sol, con concentración muy
inferior de elementos más pesados que el helio como
el hierro, el carbono y el silicio.
Estos elementos son los componentes básicos de los sistemas
terrestres planetas, por eso "es significativo, porque indica que el
mecanismo por el que se forman los planetas sigue funcionando aunque
esas estrellas sean pobres en metales". Según los investigadores,
esto indica que la existencia de planetas habitables puede darse en
una mayor variedad de ambientes de lo que se creía anteriormente.
El equipo encontró además que el sistema también podría contener un
planeta gigante de gas y otra
súper-Tierra con un periodo orbital de 75 días. Sin
embargo, son necesarias nuevas observaciones para confirmarlo.
Anglada-Escudé, actualmente vinculado a la Universidad de Gotinga
(Alemania), señaló que con la nueva generación de instrumentos
científicos los investigadores serán capaces de examinar
muchas estrellas con estas
características y "finalmente buscar huellas
espectroscópicas de vida en estos mundos".
Los investigadores utilizaron datos públicos del Observatorio
Europeo del Sur (ESO) y un nuevo método de análisis de datos al que
incorporaron las mediciones del espectrógrafo del observatorio de
alta resolución Echelle y el especteógrafo del buscador de plantas
del Carnegie a bordo del Telescopio Magallanes II. En su búsqueda
planetaria, los expertos midieron las pequeñas oscilaciones que se
producen en una estrella causadas por el "tirón" gravitatorio que
provoca un planeta al acercarse, con la herramienta de software
JARPS-TERRA. Fuente
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