Pierre, el hijo mayor del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de
26 años y conocido en el ámbito musical como DJ Mosey, tuvo que ser
hospitalizado la semana pasada en Ucrania, donde se encontraba por
trabajo. Después de pasar una noche en el hospital, fue repatriado a
París.
Ayer, el semanario satírico Le Canard Enchaîné revelaba
que esta peculiar operación de rescate se hizo a bordo de un Falcon
50 perteneciente a la Etec, la unidad del ejército del aire
encargada del transporte del presidente y de sus ministros. Un viaje
preferente cuyo coste se elevaría a casi 40.000 euros, de los cuales
cerca de 32.000 financiados, de momento, por dinero público.
En efecto, según los datos oficiales del ministerio de Defensa,
la hora de vuelo de este tipo de aparato se eleva a unos 5.600
euros. Las siete horas de ida y vuelta entre París y Odessa, en el
sur de Ucrania, se elevarían así a algo menos de 40.000 euros. Al
margen del excesivo coste de la operación, la pregunta en el centro
de la polémica es quién financió la operación.
Fuentes del Elíseo indicaron al semanario que el propio
presidente pagó mediante cheque y a su cargo un total de 7.632
euros. Por lo tanto, quedarían unos 32.000 euros que correrían a
cargo del Estado. Al menos que el primogénito del presidente acabe
reembolsando de su bolsillo la suma en cuestión. "Esperemos que
tenga una buena mutua...", ironiza el siempre irreverente semanario.
Otro foco de controversia es la utilización misma de este tipo de
aviones. La legislación prevé que para evitar la competencia con el
sector privado, el Estado solo puede recurrir a este tipo de vuelos
en caso de que se trate de una cuestión de interés general. Aunque
las mismas fuentes del Elíseo indicaron a la publicación que la
decisión de repatriar al músico fue tomada por "el médico en jefe de
la presidencia", difícilmente puede considerarse un asunto de
interés general.
La noticia sirve de pan bendito para quienes acusan al
inquilino del Elíseo de derrochar el dinero, hasta tal punto que se
ha ganado el apodo de Presidente Bling-Bling, una referencia a la
expresión prestada al estilo ostentativo de las cadenas de oro de
algunos raperos. Esta misma semana el diputado socialista René
Dosière presentaba las conclusiones de un informe sobre los gastos
del palacio presidencial desde la llegada de Sarkozy en 2007. Entre
otros destaca precisamente la afición del mandatario por el
transporte aéreo: este vuela de media 24 horas semanales, lo que
supone un alza del 49% respecto a su antecesor, Jacques Chirac.
Sarkozy también ha disparado, según Dosière, el gasto dedicado a
los sondeos (2,2 millones de euros anuales, frente a los 500.000
bajo la era Chirac) y ha duplicado, casi triplicado, el número de
agentes de seguridad movilizados para sus desplazamientos.