Ante la llegada inminente de la ola de frío siberiano que viene
del este de Europa, y que permanecerá en nuestro país
hasta el fin de semana, la
red de talleres especializados en el mantenimiento del automóvil
Midas recomienda extremar las
precauciones al volante y revisar los principales puntos
del automóvil para asegurarnos de que nuestro vehículo puede
afrontar sin problemas esas bajas
temperaturas y probables heladas matutinas.
Un aspecto tan importante como el
mantenimiento del automóvil
no puede pasar inadvertido en estos días de “viento congelado” que
anuncian los expertos meteorólogos.
Se aconseja revisar las siguientes partes del vehículo antes de
iniciar el viaje para garantizar la
seguridad de todos sus ocupantes y evitar accidentes.
Sistema de frenado
Los principales síntomas de
frenos en mal estado son: variación de la trayectoria al
frenar, aumento del recorrido del pedal, falta de potencia y
precisión al frenar o encendido del testigo de frenos.
Los discos de freno deben comprobarse cada vez que se cambien las
pastillas y sustituirse cuando el
disco esté ovalado, oxidado, mellado, presenta un reborde o
el espesor es inferior al habitual.
Por otro lado, el líquido de
frenos debe comprobarse periódicamente y sustituirlo cuando
presente un color oscuro y anómalo o en su defecto cuando lo
recomiende el fabricante del vehículo, generalmente al cabo de dos
años.
Neumáticos
También es necesario revisar la
presión de los neumáticos periódicamente y sustituirlos
cuando la profundidad del dibujo de la goma sea inferior a 1,6
milímetros o sufra deformaciones, golpes o presente un
desgaste irregular.
Una mala alineación de las
ruedas afecta al desgaste de los neumáticos y a otros
elementos de la dirección y la suspensión del coche, por lo que debe
comprobarse el mantenimiento de los elementos de suspensión
cada 20.000 kilómetros, ya
que una alineación bien reglada afecta directamente al confort y a
la seguridad de los pasajeros.
Ante la llegada del frío y nieve, se recomienda
llevar siempre en el coche un juego
de cadenas y haberlas probado antes de salir para comprobar
que están bien y que estas no presentan mayor dificultad para su
montaje.
Tubos de escape
Un tubo de escape en mal estado provoca un
mayor consumo de combustible,
además de sobrepasar los límites acústicos legales. Además, existe
peligro de somnolencia al
penetrar gases tóxicos en el interior del vehículo, por eso debe
cambiarse cuando se aprecie una sonoridad anormal, presente agujeros
o haya un consumo irregular.
Amortiguadores
También es recomendable realizar una verificación del estado de
los amortiguadores cada 20.00
kilómetros. Si el vehículo derrapa en los virajes, tiende a
hundir la parte delantera en la frenada, tiene una mayor
sensibilidad a los vientos laterales o los neumáticos están
desgastados irregularmente son
síntomas de desgaste de los amortiguadores.
Iluminación
En esta época del año los días son más cortos y se hace necesario
mantener las luces del coche encendidas durante más tiempo. Una
iluminación en buen estado garantiza, por un lado, una buena visión
ante cualquier condición climatológica y, por otro,
“ser vistos” por el resto
de los conductores.
Por lo tanto, es más que aconsejable comprobar que
no haya ninguna bombilla fundida
y que el reglaje del haz de luz es correcto. Antes de iniciar el
desplazamiento, el conductor debería revisar que el sistema de
iluminación de su vehículo presenta la
intensidad suficiente y necesaria.
Limpiaparabrisas
Es buena idea sustituir las escobillas del limpiapabrisas
cada año, pues están
expuestas a las inclemencias del tiempo. Con los doce meses “a
cuestas” (heladas, lluvias, altas temperaturas estivales, etc…), la
goma de la escobilla del limpiaparabrisas encargada de “barrer”
queda, por lo general, agrietada y
rota.
Si el conductor atisba alguno de estos síntomas en los
limpiaparabrisas, lo mejor es
sustituirlas por un juego nuevo. De esta manera aumentará
el confort y seguridad, en especial, en esta época del año que es
cuando más uso se hace de ellas.
Baterías
El invierno es la estación en que las baterías realizan un mayor
trabajo, pues el motor de arranque necesita de una mayor intensidad
para poner en marcha el motor de combustión. Por ello, en esta época
más que nunca hay que tener más cuidados de cara a
prevenir posibles fallos en la batería.
Cuando el conductor aprecie que la batería
no tiene la suficiente “fuerza”
para mover con soltura el motor de arranque, es el momento de hacer
una revisión de este componente. Además, es aconsejable comprobar la
batería cada vez que se realiza una
revisión o mantenimiento al vehículo.