La joven hija de Mick Jagger y Jerry Hall es ya una modelo de los
pies a la cabeza. Con una madre que fue top model en los ochenta y
una belleza y estilo personal que lleva impresionando a la prensa
desde hace años, no era difícil vaticinar que Georgia May Jagger
entraría con fuerza en el mundo de la moda. La última muestra de su
sensualidad, clase y profesionalidad la encontramos
en el número de marzo de la edición
inglesa de 'Harper's Bazaar'.
Georgia Jagger presenta la brillante colección primavera/verano
de Vanessa Coyle en su primera portada para la prestigiosa 'Harper's
Bazaar'. Bajo la dirección del fotógrafo Alexi Lubomirski, 'lady
rock 'n' roll' posa de lo más sensual en tonos dorados y plateados
que conjuntan a la perfección con las joyas que promociona. En
primera plana encontramos a una
Georgia adulta y sofisticada, llena de glamour y elegancia.
Su postura sugerente con las piernas arqueadas y su mano sobre el
pronunciado escote de la prenda no hacen más que acentuar el
erotismo natural de su belleza un tanto especial.
El punto fuerte de la modelo es,
sin duda, su personalidad estética, es decir, no es la típica modelo
con cara de Barbie que tiene mil copias prácticamente iguales.
Georgia Jagger tiene esta belleza personal que te atrapa.
Sus ojos verdes, su nariz de rasgos duros y sobre todo la separación
de sus dientes son, hoy por hoy, su marca única e irrepetible y ella
lo tiene claro.
Siempre ha dicho que no piensa juntarse los dientes porque le dan
personalidad, le otorgan la diferencia frente a otras modelos. En
las páginas interiores Georgia posa con un top ceñido palabra de
honor dorado que resalta su piel morena y los reflejos cobrizos del
pelo.
En otra instantánea, la hija de Jagger se cubre del sol con una
postura de lo más femenina y sexy con los labios separados dejando
entrever sus características paletas.
La colección que presenta es de lo
más elegante. La joyería tanto dorada como plateada es de
lo más original y vistosa, ideal para una mujer atrevida y moderna
como ella. Una verdadera exquisitez.