LA RED DE 'KARLOS' COBRÓ 18.000
€ DE LA MADRE DE CAMPANARIO
Carlos Carretero, principal cabecilla de la red acusada
de conseguir fraudulentamente pensiones de incapacidad
laboral, ha confesado este miércoles que
cobró 18.000 euros por los trámites que realizó para
Remedios Torres, la madre de María José Campanario, quien, según ha
dicho, estuvo al tanto del proceso.
Carretero, exjefe de la Policía Local de Ubrique, uno de los 25
acusados de este proceso, ha reconocido ante el tribunal de la
Audiencia Provincial de Cádiz que ha reanudado este miércoles el
juicio de la denominada "Operación Karlos" que, como
a la suegra de 'Jesulín de Ubrique', cobró a "unas diez o doce"
personas por unos trámites con los que aceleraba el proceso
para obtener las pensiones. Ha explicado que para ello contaba con
la complicidad de su amigo el
inspector médico Francisco Casto Pérez, otro de los
acusados en este proceso, y quien, debido a su cargo y a su relación
con otros médicos que firmaban partes de baja, podía hacer que unos
trámites que habitualmente tardan "unos 18 meses" se realizaran en
"unos tres o cuatro meses".
Con sus declaraciones ante el tribunal reconociendo su implicación
en los hechos, el exjefe de la Policía Local de Ubrique ha cumplido
lo que, tanto él como otros
dieciséis acusados, han pactado con el fiscal, unos
acuerdos que han rechazado otros nueve acusados, entre ellos María
José Campanario y su madre, Remedios Torres.
Ambas han seguido en el banquillo
de los acusados con constantes movimientos de cabeza y
comentarios entre ellas las declaraciones de Carretero ante las
preguntas del fiscal y de las abogadas que representan a la
Seguridad Social y a la Junta de Andalucía, puesto que el exjefe de
la Policía de Ubrique se ha negado
a contestar a los defensores.
Carretero ha contado que las gestiones para otras personas
las comenzó después de que Casto Pérez,
un amigo que le pedía "muchísimos favores" en negocios,
consiguiera su incapacidad laboral y la de otros dos compañeros de
la Policía Local.
Así, ha contado que después otras
personas recurrieron a él, quien ponía los casos en
conocimiento del inspector médico para que éste decidiera si tenían
posibilidades de conseguirlo o no. A quienes se les tramitaba les
exigía dinero porque, al acelerar los trámites,
podían obtener "unas doce
mensualidades más", por lo que él les pedía aproximadamente
la mitad de esta cantidad.
En el juicio, que se reanudará este jueves con la declaración del
resto de los acusados, han declarado este miércoles también otros
imputados, como Elisa Calvente, la novia de Carretero; Manuel Gómez,
un ex policía de Ubrique que trabajaba como conductor para Carretero
o el empresario Manuel Angel Fernández, quien
ha dicho que pagó 24.000 euros
por los trámites. Fuente
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