EL FIN DE LOS ORDENADORES
En las últimas semanas, se han revelado algunos datos de
ventas en España y en el resto del mundo que indican lo que parece
una tendencia inexorable: el fin de los ordenadores.
O por lo menos, el fin de los ordenadores tal y como los
conocemos, con su C.P.U., su teclado y su pantalla. Las tabletas y
los teléfonos inteligentes están ganando terreno a pasos
agigantados, mientras que la venta de ordenadores se desploma.
Las ventas mundiales de ordenadores cayeron un 3,2% durante el
primer trimestre de 2011, un descenso que no se producía desde 2009.
En España, las ventas de ordenadores portátiles ha caído un 32 % y
las de ordenadores de sobremesa, un 22 % en el primer trimestre de
este año. Los datos de nuestro país se pueden explicar por la crisis
económica que estamos sufriendo, y los de Estados Unidos, por
factores como el terremoto de Japón o el alza del precio de los
combustibles, que han frenado el consumo en toda la nación.
Esta situación puede desembocar en una nueva era, la de los
dispositivos ultra-portátiles. Steve Jobs, CEO de Apple, afirmó en
la presentación del iPad 2 que "nos encontramos en la era post-PC".
Por supuesto, la frase tiene connotaciones publicitarias, porque el
bueno de Steve quiere vender muchas tabletas de su marca. Pero
parece que los datos le están dando la razón.
Las tabletas representan el un 4% del
mercado de los ordenadores en nuestro país, y se espera que a
finales de año está cifra se duplique, y que en 2012, llegue al 16%.
Esta tendencia al alza también se está viviendo en el resto del
mundo: en Estados Unidos, los iPads (y demás aparatos parecidos)
copan el 26 % del mercado de los ordenadores.
Las funciones de tabletas y teléfonos móviles, como el poder
utilizar redes sociales (Facebook, Twitter), enviar correos
electrónicos, navegar por Internet, ver vídeo, escuchar música o
jugar a videojuegos, son básicamente lo que un usuario medio suele
exigir a un ordenador. Además, las tabletas poseen otras
características que resultan muy atractivas, como una tamaño más
pequeño, que las hace ultra-portátiles, y pantalla táctil, que
facilita el uso de un software atractivo y sencillo para los
usuarios. Las futuras generaciones de tabletas multiplicarán sus
prestaciones, convirtiéndose en auténticos "monstruos" que permitan
realizar tareas que hasta ahora sólo están al alcance de los
ordenadores de sobremesa. Estos corren el peligro de quedar
desterrados como simples máquinas útiles en determinados trabajos. Fuente
Comparte este articulo :
/
Compartir en Facebook
/
|
|