MERKEL SUSPENDE ALARGAR LA VIDA
DE LAS CENTRALES NUCLEARES
El debate nuclear, nunca dormido del todo en Europa, se
ha reabierto con fuerza a raíz de las amenazas de las centrales
nucleares en Japón por culpa del terremoto que sacudió al país el
pasado viernes. Sobre la mesa está la cuestión de analizar las
lecciones del accidente nipón y si merece la pena ampliar la vida de
las centrales nucleares.
La canciller alemana, Angela Merkel, aplazará por tres meses la
prolongación de la vida útil de la centrales nucleares del país. Se
trata de una moratoria para la reforma legal aprobada en
2010, con la que el actual Gobierno de centro-derecha aplazó por una
media de 12 años el apagón de las centrales nucleares. En
2002, socialdemócratas y Verdes habían decidido desconectar todas
las centrales atómicas alemanas para el año 2021. Con la decisión de
hoy, Merkel da un viraje a la política pronuclear de su segunda
legislatura, que es la primera en coalición con los liberales del
FDP.
La canciller ha cambiado de opinión en apenas dos días. El sábado
aún defendía la "seguridad" de las centrales nucleares alemanas. En
un esfuerzo por controlar los efectos domésticos de la grave amenaza
nuclear japonesa, Merkel y su vicecaciller, el líder liberal Guido
Westerwelle, aseguraban el sábado que Fukushima era un "punto de
inflexión" para el mundo. No obstante, Merkel se cuidó entonces de
aclarar las consecuencias prácticas. Solo anunció que se comprobará
de nuevo la seguridad de las 17 centrales atómicas alemanas. Que,
sin embargo, calificó de "seguras".
El cambio de rumbo en la política nuclear coincide, además de con
el accidente de Japón, con un contexto electoral muy disputado en
Alemania, donde se celebran este año comicios en varios estados. La
CDU de Merkel podría perder el poder en las elecciones que se
celebrarán dentro de dos semanas en el estado de Baden-Wurtemberg,
el tercero más poblado del país con casi 11 millones de habitantes.
Democristanos y liberales podrían sufrir una dolorosa derrota en ese
estado -considerado feudo de los primeros y tradicional base
política de los segundos- si se combinan la subida de los
socialdemócratas pronosticada en las encuestas con el alza de los
Verdes, opuestos a la energía nuclear y con cada vez más apoyo entre
el electorado.
El actual comisario europeo de Energía, Guenther Oettinger, que
antes fue primer ministro de ese estado del suroeste de Alemania, ha
asegurado que se debe comprobar rigurosamente la seguridad en las
centrales más antiguas y no ha descartado cerrar algunas en caso de
que fuese necesario.
Suspensión en Suiza
El debate en Suiza (cinco plantas nucleares) también se ha
zanjado temporalmente. El Gobierno ha decidido suspender todos las
licencias en curso para autorizar nuevas centrales nucleares
mientras se examina la seguridad de las ya existentes en el país,
según ha anunciado hoy la ministra de Energía, Doris Leuthard.
Según ha comunicado el Ministerio de Energía, Leuthard ha
ordenado "volver a examinar la seguridad de las centrales
existentes". La Inspección Federal de la Seguridad Nuclear analizará
las causas exactas del accidente nuclear en Japón y de ahí podría
decidirse la revisión de las normas actualmente en vigor en Suiza.
Austria quiere nuevas pruebas
Si en Alemania la política nuclear es controvertida, en Austria
fue tan intenso el rechazo popular que el país es
constitucionalmente no nuclearizable. El ministro austríaco de Medio
Ambiente, Nikolaus Berlakovich, ha pedido hoy que se lleven a cabo
pruebas de resistencia de las centrales nucleares europeas para
revisar los niveles de seguridad tras la alarma que han provocado
las explosiones en las plantas japonesas. La reacción de los
ministros del ramo de la UE, reunidos hoy en Bruselas, ha sido "muy
favorable" a esta propuesta de Austria, según la secretaria de
Estado española de Cambio Climático, Teresa Ribera.
Austria, un país tradicionalmente contrario a la energía nuclear
y especialmente crítico con las decisiones de países como Alemania y
España de alargar la vida de las centrales, cuestionó el grado de
preparación de las plantas europeas para resistir terremotos, así
como el funcionamiento del sistema de refrigeración de los
reactores.
La UE, dividida
Las plantas atómicas producen alrededor del 15% de la energía
consumida en la Unión Europea. Bruselas ha convocado una reunión
urgente de responsables de la seguridad nuclear en la Unión junto a
fabricantes y operadores de centrales, "para evaluar las
consecuencias del accidente de Fukushima y tomar nota de las
lecciones aprendidas".
Los Veintisiete están divididos casi a la mitad con respecto a la
energía nuclear, con ligera mayoría de países nuclearizados: 15 de
los socios cuentan con centrales atómicas. La campeona imbatible es
Francia, que genera a partir de 58 reactores nucleares el 75% de su
energía eléctrica, el récord mundial. Reino Unido es la segunda
potencia nuclear comunitaria con 19 reactores en funcionamiento, 11
más que España.
La presidencia húngara de turno de la UE ha comentado que, en su
opinión, el Consejo de Ministros europeos de Medio Ambiente, que ya
estaba convocado hoy para abordar otros asuntos, "no es el lugar
adecuado para abordar estas cuestiones", pero ha dicho que no iba a
oponerse al deseo de las delegaciones de comentar la situación.
También tratarán de la situación en Fukushima hoy en París los
ministros de Exteriores del G-8, donde el francés Alain Juppé
ofrecerá a Tokio la experiencia de su país en seguridad nuclear. Fuente
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