ESPERMATOZOIDES CREADOS EN
TUBOS DE ENSAYO
La producción de espermatozoides es un proceso
biológico complejo que, en la mayoría de los mamíferos, exige un mes
de maduración y que los científicos han intentando imitar in vitro
sin éxito completo hasta ahora. Unos expertos japoneses de la
Universidad de la Ciudad de Yokohama lo han logrado por fin, con
un sistema de cultivo que les permite producir esperma fuera de los
testículos del animal y completar su maduración, hasta el punto de
que es perfectamente viable para obtener descendientes (machos y
hembras) sanos y fértiles. Han hecho los experimentos en ratones,
pero confían en que su método puede refinarse para ser aplicado en
otras especies. Incluso cabría la posibilidad de utilizarlo como
terapia en humanos, en caso de infertilidad masculina. Especialmente
prometedor sería en casos de preadolescentes que deban someterse a
radioterapias o quimioterapias.
"La espermatogénesis es uno de los procesos más complejos y
lentos de proliferación celular secuencial y diferenciación en el
organismo, que tarda más de un mes desde las células madre, pasando
por la meiosis [reproducción celular], hasta la formación de
espermatozoides", escriben Takehiko Ogawa y sus colegas en su
artículo, que publica la revista Nature. "Nunca se ha
reproducido todo el proceso completo in vitro en el caso de
mamíferos". Ellos han partido de fragmentos de tejido testicular de
ratones recién nacidos y los han mantenido en placas de cultivo
durante dos meses con las condiciones adecuadas para la
diferenciación celular y con los nutrientes necesarios. Al final del
proceso han obtenido espermatozoides que han utilizado después, con
técnicas de fertilización in vitro, para obtener crías. El hecho de
que estas crías sean perfectamente normales y capaces de
reproducirse, demuestra el éxito del experimento. Los investigadores
han utilizado en el ensayo ratones modificados genéticamente para
asociar marcadores fluorescentes a la expresión de determinadas
proteínas y facilitar así el control de los procesos biológicos.
Los intentos anteriores de producir espermatozoides in vitro
habían logrado reproducir sólo algunas partes del complejo proceso o
no habían podido demostrar el éxito del experimento produciendo
crías sanas y fértiles con esos espermatozoides cultivados,
recuerdan los especialistas Marco Seandel y Shahin Rafii, en el
comentario que publican en Nature acerca del trabajo de sus
colegas japoneses.
Si los biólogos logran dar el salto desde los ensayos en ratones
a su aplicación en humanos, se abrirá una vía terapéutica importante
para casos de infertilidad masculina. Para soslayar el riesgo de
infertilidad en el caso de quimioterapias y radioterapias, se puede
congelar el esperma de los pacientes de manera que pueda ser
utilizado con fines reproductivos tras el tratamiento. Pero en el
caso de preadolescentes, argumentan Seandel y Rafii, la cosa se
complica. La idea de crioconservar células madre capaces de
convertirse en espermatozoides no se ha desarrollado plenamente en
humanos, recuerdan estos dos expertos.
Sin embargo, con la estrategia de Ogawa y sus colegas, se podría
practicar una biopsia testicular al paciente preadolescente antes de
la quimioterapia o la radioterapia para obtener tejido, conservarlo
y, si hay infertilidad tras el tratamiento, utilizar fragmentos de
los que obtener espermatozoides plenamente maduros. Fuente
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